La plaza de Catalunya se sitúa en las primeras posiciones del mercado de oficinas de Barcelona

La plaza de Catalunya se coloca en la primera división del mercado de oficinas en Barcelona. La sorpresa ha saltado cuando el grupo asegurador francés UAP, el promotor del triángulo de oro, ha puesto un precio de 2.300 pesetas por metro cuadrado y mes a los 12.000 metros cuadrados que sacará al mercado en muy poco tiempo. Es decir, sus oficinas serán más caras que las de paseo de Gràcia. UAP y su socio promotor, el grupo Stim-Batir, han obtenido ya un éxito con su torre de la calle de Tarragona, totalmente alquilada y vendida a un importante inversor. Pero algunos observadores consideran que el precio de las oficinas del triángulo de oro es exagerado y que se corregirá a la baja.

Para hacerse una idea, el edificio del número 56 del paseo de Gràcia, uno de los más caros de esa calle, se alquila a 2.200 pesetas por metro cuadrado y mes, cien pesetas menos de lo que se pide en el triángulo de oro. Es cierto que éste es un edificio moderno que ofrece los últimos avances a sus inquilinos y que tiene una gran superficie por planta -3.000 metros cuadrados-, pero los expertos están divididos sobre la idoneidad de este precio. El triángulo de oro rompe con el perfil inmobiliario que hasta ahora tenía la plaza de Catalunya. Quizá por el enorme peso que tiene El Corte Inglés en la zona, el verdadero centro de la capital catalana no había sido hasta ahora un reclamo para las empresas. En cambio, los centros comerciales sí habían dado la batalla por hacerse con un espacio en esta plaza. Es el caso de Mark Spencer, que ocupará la antigua sede del Banco Central, y de la FNAC, que actuará como locomotora del gran complejo comercial que ocupará la mayor parte de los 35.000 metros cuadrados del triángulo de oro. Según José de Antonio, de la firma de intermediación inmobiliaria Aguirre Newman, "ocurrirá como en la calle de Tarragona, en la que nadie creía al principio y después los que se arriesgaron hicieron grandes negocios". Es el caso de la propia UAP, que vendió el pasado mes de abril su torre en la calle de Tarragona al grupo asegurador escocés Standard Life por 7.126 millones de pesetas, completamente alquilada y después de haberla comprado a precio de saldo en el peor momento de la crisis inmobiliaria. Bancos y comercios En opinión de Isidre Bosom, socio de la asesoría inmobiliaria BCG, "el alquiler de 2.300 pesetas por metro cuadrado en la plaza de Catalunya no está en el mercado. Es muy caro. Muchos clientes visitan el edificio pero luego optan por ubicaciones cercanas y mucho más baratas, como la calle de Balmes". Bosom afirma: "Es bueno que aparezcan nuevas zonas de oficinas, como la de la plaza de Catalunya o el World Trade Center del puerto, pero los precios de los alquileres, para resultar atractivos, han de situarse por debajo de los que rigen en las zonas más demandadas". En cambio, a juicio de José de Antonio, de Aguirre Newman, "la plaza de Catalunya ya apuntaba esta tendencia de recuperación como zona terciaria, porque es la prolongación natural del paseo de Gràcia". La operación del triángulo de oro pone en juego más metros, pero no es la primera. En el número 19 de la plaza de Catalunya, donde se encuentra la heladería Farggi, el grupo japonés Shim-Ei ya lanzó al mercado 4.500 metros cuadrados que están ocupados en su totalidad, pero a un precio bastante inferior: 1.800 pesetas por metro cuadrado y mes. En el número 21, justo encima del Hard Rock Café, el holding patrimonial PARJE también tiene ocupados 1.300 metros cuadrados en su totalidad, en este caso por Gas Natural. Pero este inmueble es mixto: se reparte al 50% entre viviendas y oficinas. Sin embargo, la plaza de Catalunya sigue teniendo una excesiva presencia de bancos. Si la recuperación de las oficinas en el corazón de Barcelona se consolida, es muy probable que en los próximos tres años los bancos de la plaza -BBV, Banesto y Caja Madrid- liberen parte de sus instalaciones. La entidad francesa Société Générale ya ha puesto en alquiler casi 6.300 metros cuadrados de oficinas en el número 20 y todavía tiene disponibles otros 4.200. Javier Prades, vicepresidente de Richard Ellis, explica: "Está realmente difícil encontrar algo como el triángulo de oro en Barcelona, pero la subida está provocada por la falta de oferta y unos precios muy bajos. En 1992 el alquiler de oficinas se había llegado a pagar en la Diagonal a 4.750 pesetas por metro cuadrado. Luego los precios se hundieron y todavía siguen muy por debajo de los de otras ciudades de Europa". El problema es encontrar grandes superficies. Retevisión necesitó 8.000 metros para instalarse en el edificio de Mapfre en Diagonal y cualquier multinacional que quiera fijar su sede en Barcelona necesita por lo menos 5.000. La falta de espacio y la escasez de oferta han convertido en un éxito las promociones de la calle de Tarragona. Las torres de Allianz y de UAP se llenan a buen ritmo a 2.000 pesetas el metro cuadrado, un precio hasta ahora reservado al paseo de Gràcia. En cambio, la torre Mapfre, en la Villa Olímpica, sigue teniendo disponibles 16.000 metros cuadrados. El edificio es singular y está bien comunicado. ¿Cuál es, pues, el problema? Según la mayoría de los expertos consultados, el precio: 2.400 pesetas las plantas más altas y 1.800 pesetas el resto.

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