Sobre animales
Me produce un gran desagrado comprobar cómo, cada verano, se reproduce desde hace años un problema que no encuentra solución ni privada ni pública. Es el caso de qué hacer con animales pequeños o exóticos o del tipo que sean. Recientemente he estado en Portugal, y antes de partir, pese a que yo intentaba llevar conmigo unas tortugas que tengo, se me recomendó que no lo hiciera porque el papeleo exigido era demasiado grande. Yo entiendo las precauciones existentes. He visto en las películas que en Estados Unidos, concretamente, hay grandes líos cuando alguien lleva una simple semilla o un animal. Creo que tanta precaución obedece a razones objetivas, para evitar la importación de enfermedades o plagas. Pero creo que en países de la Unión Europea tales restricciones no debieran existir.-


























































