El sector turístico español, inquieto ante los efectos de la crisis en Rusia
Los operadores especializados en el turismo procedente de Rusia temen que la devaluación del rublo, más de un 30% de su valor, afectará al prometedor incremento del volumen de visitantes rusos a España registrado las últimas tres temporadas. Unos 400.000 rusos visitaron España en el verano de 1997, el 90% de los cuales eligieron destinos en Cataluña. Los turistas rusos han crecido a ritmos de un 20% cada año. Se trata básicamente de comerciantes y empresarios, los llamados "nuevos ricos" cuya economía está dolarizada -emplean la divisa estadounidense y no rublos- desde hace años. "Los rusos que visitan España suelen optar por destinos turísticos cuyos precios oscilan entre los 400 y los 700 dólares por persona y semana (entre 62.500 y 105.000 pesetas), cifra que depende del operador y del hotel", explica Wilma Gazikian, directora de Dangla Tours.
Los rusos se decantan por los destinos de playa más económicos aprovechando los vuelos chárter a los aeropuertos catalanes de El Prat, Reus y Girona. En el verano de 1996, existían 32 vuelos semanales desde la antigua URSS a los aeropuertos de Cataluña; este año son más de 60.
"La devaluación del rublo no afectará esta temporada, ya que el turismo ruso se concentra entre el 15 de junio y mediados de septiembre y esos paquetes están todos prácticamente cobrados, con pocas posibilidades de marcha", explica Gazikian. "Es muy probable, que a medio plazo, el terremoto del rublo mine la confianza de los rusos y, cuando eso sucede, el presupuesto de viajes es uno de los primeros que cae", añade.


























































