Expectación en EEUU ante la declaración de Monica Lewinsky

El presidente Bill Clinton se reunió ayer con el pleno de su grupo parlamentario para discutir la estrategia electoral de los demócratas de cara a las elecciones de noviembre sin tener que escuchar una sola pregunta sobre el único tema que apasiona estos días a la nación: el caso Lewinsky. Entretanto, el esperado testimonio de la exbecaria ante el gran jurado podría producirse hoy jueves, según informó ayer la cadena CNN, citando fuentes legales del caso.Según publicó ayer The New York Times citando a un abogado no identificado del caso, Monica Lewinsky ha entregado al fiscal especial, Kenneth Starr, una fotografía de Clinton con una dedicatoria aparentemente cariñosa. La foto, junto al famoso vestido de cóctel y a los mensajes dejados por Clinton en el contestador telefónico de la exbecaria, serán utilizados por Starr en su intento de demostrar ante el gran jurado la existencia de una relación más que personal entre los dos protagonistas del caso.

La reunión entre Clinton y la casi totalidad de los 206 diputados que forman las filas demócratas en la Cámara de los Diputados se celebró en las dependencias de la Cámara baja. El portavoz de la minoría demócrata, Richard Gephart, manifestó a los periodistas, a la salida del encuentro con el presidente, que "el tema [Lewinsky] no había sido tratado en la reunión". Por su parte, el presidente del caucus (grupo parlamentario) demócrata en la Cámara, Vic Fazio, se irritó cuando los periodistas insistieron sobre la posición de los demócratas en el caso y pretendió que los ciudadanos no tenían el menor interés sobre el mismo. "No nos preocupa el tema", dijo.

Declaración total

La línea oficial presentada por los diputados demócratas es que Clinton ya ha prometido declarar "total y verazmente" el próximo 17 de agosto y "ha hecho lo que tenía que hacer", manifestó Fazio. Sin embargo, el congresista por California "olvidó" que, precisamente, fue la presión de los diputados demócratas la que decidió a Clinton a prestarse a testificar ante el gran jurado por circuito cerrado de televisión. Los congresistas demócratas hicieron saber al presidente que una negativa a declarar, aunque posible constitucionalmente, equivaldría a un suicidio político de cara a las elecciones de noviembre, que renovarán toda la Cámara baja y un tercio del Senado.Aunque pueda parecer extraño en España, el apoyo de los diputados demócratas a un presidente de su propio partido ha sido tibio en esta legislatura. Varios diputados se han quejado de que en las elecciones de 1996 Clinton se preocupó más de su propia imagen para conseguir la reelección que de apoyar a los congresistas en sus respectivos distritos. Igual disgusto ha causado entre las filas demócratas el apoyo presidencial a varios proyectos de ley republicanos, en detrimento de las tradicionales causas populares de los demócratas. Sin embargo, el presidente recibió un apoyo compacto y sin fisuras por parte de dos grupos influyentes en el ámbito popular: los caucuses hispano y negro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 05 de agosto de 1998.

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