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CARTAS AL DIRECTOR

Viviendas militares

Soy viuda de un coronel veterinario y desde hace 27 años habito la misma casa alquilada al antiguo Patronato de Casas Militares, hoy absorbido por el Instituto de la Vivienda de las Fuerzas Armadas (Invifas). El motivo de esta carta es hacer público el trato -que sólo se puede calificar de indecente- que la delegación de Madrid del ya citado Invifas viene dándome desde hace ya más de un año. Mi vivienda presenta en tres de sus habitaciones goteras provenientes de la azotea, y a pesar de haberse enviado más de diez solicitudes de reparación, éstas se agrandan y empeoran debido a que dicha delegación de Madrid no se digna en repararlas, hasta el punto de que actualmente, cuando llueve, tengo que recoger el agua con cubos.De nada han servido las solicitudes de reparación ni las innumerables llamadas telefónicas. Eso sí, la última vez me comunicaron que "es que la reparación es muy cara". Cara es lo que hace falta para dar tal contestación, y caro es también el alquiler de 47.250 pesetas que tengo que pagar cada mes con una pensión de viudedad del Ejército que sobrepasa en poco las 105.000 pesetas mensuales.

Dado que ya me he cansado de esperar, escribo esta carta y consideraré la posibilidad de poner este asunto en manos de un abogado, a fin de proceder judicialmente contra el Invifas, dado que parece que éste es el único lenguaje que dicho organismo entiende.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de julio de 1998