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El descenso de los tipos de interés permitirá al Estado ahorrar 1,3 billones de pesetas en dos años

El coste de la financiación del déficit público se ha reducido 900.000 millones de pesetas el pasado año y bajará otros 400.000 millones en 1998, gracias al descenso de los tipos de interés, según explicó ayer el secretario de Estado de Economía, Cristóbal Montoro. La deuda total española, sin intereses, ascendía a 43,8 billones en mayo de este año.Durante la presentación de la memoria de los mercados de deuda pública durante 1997, Montoro añadió que el recorte en el precio del dinero ha permitido también el pasado año a cada familia española pagar 74.000 pesetas menos de impuestos, por la menor rentabilidad de sus ahorros y el traslado de buena parte de éstos a fondos de inversión.

La renta disponible de familias y empresas no financieras ha aumentado, en conjunto, en 750.000 millones de pesetas. Para las empresas, la causa fundamental es el descenso del precio del dinero, mientras que para las familias éste ha producido una merma en su renta disponible, compensada en parte por el aumento del empleo y de los salarios.

La riqueza financiera de familias y empresas se ha situado en 4,5 billones de pesetas el pasado año, lo que, en opinión de Montoro, "augura una recuperación prolongada" de la actividad de la economía española. El tipo medio de los créditos hipotecarios, añadió, ha pasado del 11% en 1995 al 5,6% actual.

El director general del Tesoro, Jaime Caruana, explicó que el importe mínimo de negociación de letras, bonos y obligaciones del Estado en los mercados primario y secundario será de 1.000 euros (unas 168.000 pesetas).

Caruana añadió que este año se ha canjeado un billón de pesetas de deuda antigua por nuevos títulos a tipos más bajos, y dijo también que hasta final de año está previsto cambiar un billón más. El cupón medio de la deuda canjeada era del 9,25%, mientras que el de los nuevos títulos se ha situado en el 5,26%. Este año se ha renovado un tercio de la deuda en circulación y se ha alargado la vida media, hasta los 4,4 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de julio de 1998