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La defensa de una arquitectura libre de su contexto cierra un congreso en Valencia

Antonio Cruz dice que los edificios deben superar su entorno, "como las obras de Balzac"

El arquitecto Antonio Castro, responsable de la Estación de Santa Justa de Sevilla, considera que el contexto físico siempre varía y no resuelve algunos problemas, en consecuencia aboga por una arquitectura que trascienda de su contexto, como lo hizo la literatura de Balzac. Carlos Ferrater, por su parte, diseñador del Hotel Juan Carlos I de Barcelona, defiende la creación de un paisaje a partir de la transformación del hábitat humano. Ambos arquitectos participaron ayer en la sesión de clausura del congreso La arquitectura y las ciudades del siglo XX celebrado en Valencia.

Antonio Cruz y Carlos Ferrater están incluidos en el grupo de los mejores arquitectos españoles de la actualidad. La popularidad del francés Dominique Perrault, de otro lado, se ha disparado a partir de la ejecución de sus proyectos de la Biblioteca Nacional de Francia y del complejo deportivo de Berlín.Perrault también intervino ayer en el congreso de Valencia, donde abundó en su idea de que "la arquitectura ha muerto". Dijo que los parámetros de calidad de la construcción y del uso de las tecnologías punteras no son suficientes. Sostuvo que la línea a seguir en el futuro pasa por profundizar en la relación entre la arquitectura y la naturaleza. En este sentido, abogó por que el paisaje, entendido como espacio público naturalizado, debe "hasta hacer desaparecer la arquitectura".

Perrault ilustró su discurso con los ejemplos de sus ambiciosas obras de París y Berlín y citó el estudio para la construcción del Estadio Montigala en Badalona. "Los proyectos no deben ser egoistas ni centrarse en el talento creador de los arquitectos sino que den cuenta de la relación que los hombres hemos de mantener con el entorno y la naturaleza", concluyó.

El arquitecto catalán Carlos Ferrater, sin embargo, defendió que "el paisaje ha de salir de una transformación del hábitat humano que lo hace posible". Consideró una "falacia" la creación de un paisaje sin atender a las necesidades culturales, históricas, sociales y económicas que forman parte de la concepción arquitectónica. En esta línea recordó la "enorme tradición de vivienda social" y de paisajes humanos de países como Holanda o Suecia, donde se concede "mayor importancia a lo público que a lo privado".

Respecto a la situación en España, criticó el hecho de que la arquitectura y el urbanismo estén "completamente en manos de la feroz especulación privada", cuyos "parámetros de ferocidad" son muy similares a los que a menudo aplica la propia Administración.

Vanguardia y patrimonio: últimas experiencias fue el título de la ponencia de Ferrater. En ella explicó dos de sus proyectos: el jardín botánico de Barcelona y la ampliación del cementerio de Venecia de la isla de Sant Michel, basada en el acopio de fango retirado de los canales. El primero se fundamenta en la flora de los "diferentes Mediaterráneos", del mundo, "en aquellos lugares donde se hace vino". La idea del paisaje surge de la topografía de su emplazamiento, la montaña de Montjuïc. En el segundo conjuga la idea de vanguardia y patrimonio a través de "cierta abstracción del lugar" cuya fachada mira a la ciudad de Venecia.

El arquitecto Antonio Cruz centró su discuso en la relación entre la arquitectura y su contexto -el marco físico en que se inserta- mediante el análisis de ocho de sus obras realizadas junto al también sevillano Antonio Ortiz. Cruz dijo haberse sorprendido cuando comprobó que "en muy pocas" de sus intyervenciones "el contexto es el fondo y el edificio la figura", como normalmente se espera. No obstante señaló casos en que el contexto físico explica la construcción arquitectónica, como el Estadio de Atletismo de Madrid.

Hubo en la concepción de este espacio la voluntad de que se expresara en el paisaje solitario que lo envuelve -"aunque en unos años ya no será el mismo", apuntó-. Pero en la mayoría de las obras que Cruz desmenuzó, el contexto actúa de manera muy diferente, como en la ampliación de la Diputación de Sevilla, por ejemlpo, donde "la realidad surge de la yuxtaposición de lo existente y de lo nueva". El arquitecto acabó su intervención con una cita a las novelas de Balzac, elaboradas en una sociedad francesa muy diferente a la actual, y sin embargo ahora se siguen leyendo. "Él se escapó de su contexto", comentó al tiempo que deseó lo mismo para la arquitctura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de julio de 1998