NECROLÓGICAS

Vicente Cazcarra, traductor literario y luchador antifranquista

Traductor literario y, desde 1996, presidente de ACE Traductores, Vicente Cazcarra Cremallé dejó de escribir bruscamente el día 22 a consecuencia de un derrame cerebral. Había nacido en Zaragoza en 1935, y aunque estudió en la Escuela Náutica de Barcelona y ejerció como marino pronto dedicó todas sus energías a la lucha contra el franquismo y por la libertad. Detenido y condenado a 17 años de cárcel como miembro del Partido Comunista, cumplió seis en el penal de Burgos, tras lo cual, desde el exilio, fue secretario general del Partido Comunista de Aragón entre 1968 y 1979 y director de la Fundación de Investigaciones Marxistas con posterioridad.A partir de los años ochenta, Vicente Cazcarra se consagró, en colaboración casi siempre con su compañera Helena S. Kriukova, a la traducción de literatura rusa -y en menor medida, francesa e inglesa-, terreno en el que destacó por su sensibilidad y maestría para poner en castellano autores de la talla de Bajtín, Bulgákov, Erféiev, Makanin, Petrushévskaia, Yevtushenko y Platónov. Con verdadera pasión dedicó los últimos años a una gran obra de este último, Chevengur, que le encargara Mario Muchnik y que verá por fin la luz en Cátedra.

Fue comentarista literario en diversos medios, entre ellos EL PAÍS, El Independiente, El Mundo, y autor además de varios libros de ensayos y memorias, como Aragoneses en Madrid, Era la hora tercia y Está mi corazón en lucha.

Pasión sería una buena palabra para definir a este hombre, que, implicado para siempre en la lucha por la libertad y el futuro de los seres humanos, encontró en la traducción literaria un territorio desde el que contribuir al entendimiento, a la lucidez, que no cesaba de buscar. Elegido presidente de ACE Traductores en 1996, desde entonces trabajó con todos nosotros en la dignificación de nuestra profesión participando en encuentros, negociaciones y jurados, donde siempre aportó su ansia de ecuanimidad y su talante constructivo y dialogante. Era también miembro del recién constituido Consejo Asesor de la Casa del Traductor de Tarazona.

Su última comparecencia pública en la mesa redonda Traducción y cultura escrita, que tuvo lugar en noviembre de 1997 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, finalizó precisamente con una defensa de la pasión como ingrediente imprescindible para la práctica de la literatura. Con ese mismo sentimiento recordaremos su presencia entre nosotros.- , Secretario de ACE de Traductores

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de junio de 1998.

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