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EL JUICIO DEL 'CASO MAREY'

Serra dice que Anson le alertó de la confabulación para derribar al PSOE

El ex ministro de Defensa y ex vicepresidente del Gobierno socialista Narcis Serra aseguró ayer que el director general del Cesid en 1983, Emilio Alonso Manglano, nunca le hubiera entregado una nota sugiriendo la realización de actividades ilegales en el sur de Francia, ya que tal cosa habría acarreado destituciones. Serra insistió en que el ex director del diario Abc Luis María Anson le previno en varias ocasiones de que había en marcha una confabulación entre un banquero, un periódico y el PP para derribar al Gobierno del PSOE y, en último extremo, atacar a la Monarquía.

En su comparecencia como testigo, en la sesión de tarde del caso Marey, Serra relató que Ansón le dijo que esa confabulación tenía como objetivo destruir al entonces presidente del Gobierno, Felipe González, ya que no veían posible conseguirlo por la vía electoral. Anson confíó a Serra que el plan era derribar primero al ministro Carlos Solchaga, después al propio Narcis Serra, y simultáneamente se atacaría al presidente del Gobierno, Felipe González, y al presidente del grupo PRISA, Jesús de Polanco. Serra se refirió a un primer encuentro, durante el año 1993, en que el entonces director de Abc le previno de la campaña para derribar al PSOE, porque de lo contrario iba a continuar en el poder "toda la vida". Explicó que mantuvo otro encuentro, en agosto de 1994, coincidiendo con el asesinato del teniente general Francisco Veguillas por un coche bomba de ETA, en la plaza de Ramales de Madrid. En ese momento, el periodista le concretó que la solución era pactar con el Partido Popular la convocatoria de elecciones.El ex vicepresidente socialista recordó en otro momento de su declaración el denominado informe Crillón, supuestamente referido al banquero Mario Conde.

Por otra parte, Narcís Serra explicó que no tiene conocimiento directo de que el juez que instruyó el sumario del caso Marey, Baltasar Garzón, quisiera ocupar otro cargo más elevado en la Administración del Estado que el que tuvo como delegado del Plan Nacional sobre Drogas. Sin embargo, agregó que "un número dos de la lista por Madrid" -puesto que ocupó Garzón cuando se presentó a las elecciones con el PSOE- "puede llegar a pensar que le corresponde un Ministerio".

El ex vicepresidente añadió que en su día tuvo conocimiento de que entre Garzón y el entonces secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, hubo problemas cuando el Plan Nacional sobre Drogas pasó a depender del Ministerio de Interior.

Narcis Serra aseguró que Manglano no despachó "nunca" con él asuntos relacionados con el terrorismo. Aunque el Cesid dependía del Ministerio de Defensa y la función del centro era recabar toda la información que pudiera. Si conseguía alguna referida a terrorismo, un "oficial de segundo nivel" era el encargado de comunicársela directamente a Interior.

Según el ex vicepresidente, no tuvo conocimiento del denominado acta fundacional de los GAL, un documento de julio de 1983 en el que se plantean posibles acciones de guerra sucia contra ETA en Francia. Añadió que el general Alonso Manglano nunca le habría entregado una nota sobre actividades ilegales en el sur de Francia, ya que ello hubiera acarreado ceses. No obstante, sostuvo que las llamadas notas de despacho del Cesid eran documentos internos del servicio de espionaje, de los que el ministro no tenía conocimiento.

Controlar la involución

El ex ministro de Defensa explicó que la principal misión que asumió al hacerse cargo de esta cartera fue controlar el riesgo de involución y golpismo, así como apartar a las Fuerzas Armadas de la lucha antiterrorista, a pesar de que a veces sus miembros le pedían intervenir en esta misión.Recordó que la reunión que el el presidente del Gobierno Felipe González mantuvo con el entonces presidente de la República francesa, el ya fallecido François Miterrand, fue importantísima.Con dicha reunión, añadió, se logró "abrir la puerta" para la solución de los dos principales obstáculos que tenía España: la oposición francesa a su incorporación a la CEE y la falta de colaboración en la lucha antiterorista.

Indicó que en ella, las autoridades francesas acordaron colaborar con las españolas, aunque no se notara entonces por la dificultad de coordinar las respectivas policías.

La sesión de la tarde se cerró con la declaración del ex líder de los socialistas vascos José María Benegas. Éste aseguró que en el seno del PSOE "jamás, jamás, jamás" se ha hablado de operaciones ilegales de guerra sucia en el sur de Francia contra ETA. "Siempre hemos optado por el aislamiento social y por restar apoyos a Herri Batasuna" como sistema político de lucha contra ETA, argumentó.

Benegas aseguró que en el Partido Socialista de Euskadi siempre se había condenado los atentados terroristas, tanto los de ETA como los de los GAL, así como otros grupúsculos de ideología ultraderechista que operaron con anterioridad, tales como la Triple A y los Guerrilleros de Cristo Rey. El actual diputado socialista explicó que, siendo presidente del PSOE vasco, se reunía con Felipe González cada 15 días o una vez al mes y que, "como es normal", se hablaba de terrorismo y de la política antiterrorista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de junio de 1998

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