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EL JUICIO DEL 'CASO MAREY'.

Amedo asegura que se consultó el secuestro a la cúpula de Interior

Hasta ayer, el ex policía José Amedo sólo había inculpado en una ocasión a José Barrionuevo, al relatar que un día antes de la liberación de Segundo Marey, el 13 de diciembre de 1983, Julián Sancristóbal conversó en su presencia con alguien al que llamaba "ministro" y a quien dio cuenta de que al día siguiente dejarían en libertad al secuestrado.Amedo pasó ayer de esa única referencia a una docena de imputaciones contra Barrionuevo, tal como puso de relieve el defensor del ex ministro, Pablo Jiménez de Parga. "Posiblemente sería porque soy un neófito en estos temas", explicó Amedo, que lleva 10 años de proceso en proceso. Sin embargo, casi todas sus acusaciones se basaron en testimonios de terceros, casi siempre de Sancristóbal o de Ricardo García Damborenea. En la sesión de la tarde, Amedo se negó a seguir contestando al defensor de Barrionuevo, después de que el presidente del tribunal, José Jiménez Villarejo, le reconviniese por su actitud hacia el abogado.

El expolicía abrió el juicio oral a las 10.45, contrariado aún por los insultos que recibió a su llegada al Palacio de Justicia por parte del medio centenar de simpatizantes socialistas apostados a la entrada.

Según declaró Amedo, la víctima del secuestro iba a ser el etarra Mikel Lujua y para financiar la operación, Sancristóbal se trasladó al Ministerio del Interior y regresó con un millón de francos, en billetes de 500.

El propio Amedo se encargó de pagar 10.000 francos a los mercenarios Mohand Talbi y Jean Pierre Echalier y otros 50.000 francos a Pedro Sánchez, el encargado del secuestro. Los mercenarios capturaron por error a Segundo Marey, al que Amedo vio por primera vez en el puesto fronterizo de Dantxarinea (Navarra).

Al constatar el error, llamó a sus superiores, que estaban reunidos en Bilbao. Tras unos segundos de espera, dijo el ex policía, recibió la orden de seguir adelante con el secuestro. Según la versión de Amedo, esta decisión también fue consultada con "la cúpula de Interior". Cuando se le preguntó cómo fue posible dicha consulta si acababa de decir que sólo tardaron unos segundos en contestarle, alegó que no había especificado "cuántos".

Amedo implicó a sus ex compañeros Julio Hierro y Sáiz Oceja en el traslado de Marey hasta una cabaña situada en Colindres, (Cantabria) y a José Ramón Corujo y Luis Hens en la vigilancia del secuestrado, al que Amedo, según dijo, nunca vio encapuchado.

Amedo no se mostró muy compasivo con Marey, del que dijo que, al trabajar en la cooperativa Sokoa, donde la policía encontró años después un arsenal de armas y explosivos de ETA, algo sabría de la banda terrorista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de mayo de 1998