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Los 10 transferibles del Barça exigen a la directiva cumplir sus contratos

Pizzi, Ferrer, Amor, Baía, Busquets, Amunike, Couto, Ciric, Oscar e Iván de la Peña. 10 futbolistas del Barça, todos ellos con contrato y en situación de transferibles, piensan seguir una estrategia común para evitar su salida del club sin recibir nada a cambio. Los jugadores rechazan buscar equipo y quieren que el club les adelante la ficha si desea rescindir su contrato. Nadie piensa moverse del vestuario. La fecha del 13 de julio está marcada en rojo. Los futbolistas afectados que no acuden al Mundial (el caso, por ejemplo, de Baía) se presentarán en el Camp Nou.

Pizzi, Amor y Ferrer tomaron ayer el avión con destino a Santander dónde se concentrarán con la selección. La cita del Mundial les ha colocado los primeros de la lista: los tres han pasado por el despacho del presidente Núñez que les aconsejó que se busquen equipo. Chapi prefirió no hablar, pero Pizzi fue claro. Llegó con la carta de libertad, le queda un año de contrato y tiene una cláusula de recisión de 1.500 millones de pesetas."Si no quieren, no me quedaré, pero yo no puedo manejar si continúo o me voy. No depende de mí. Si me piden 1.500 millones, yo no los puedo conseguir. O si el club dice quete tienes que ir, yo puedo contestar: ¿Adónde voy?".El caso de Amor es especialmente cruel. El alicantino, que ha cumplido 10 años en el primer equipo y 15 en el club, acaba contrato en junio. Pese a que Van Gaal no le quiere, Núñez hará efectiva una prórroga de un año para retenerle y cobrar un traspaso. La dierctiva se ahorrará así los 50 millones de indemnización que cobraría Amor si el club le dejara libre. "Me voy a trabajar y a esperar acontecimientos. La decisión está en manos del club. La escabechina aún no se ha hecho. La gente tiene sus contratos y sus cláusulas. ¿Si juegan sucio? No opinaré, de momento".

Van Gaal ha diseñado una profunda renovación de la plantilla para pasar de 24 a 21 futbolistas. Pero con dos aspectos cruciales: ha pedido cuatro fichajes (entre ellos, el holandés Cocú, del PSV) y quiere ascender a tres o cuatro canteranos si el Barça-B, que se juega la promoción con el Madrid B, logra el ascenso a Segunda (condición indispensable para dar el salto al Camp Nou). Un simple cálculo indica que 10 jugadores sobran. Pero el club tiene un problema: no tiene dinero líquido y necesita financiar la llegada de nuevos jugadores con los traspasos. La directiva ya ha avisado a Van Gaal que descarte prohibir a los afectados se presenten el día 13 en el Camp Nou o en la pretemporada. La situación está atascada. Adelantar las fichas le costaría al Barça 4.500 millones de pesetas.

Todos dicen lo mismo. Tienen la fuerza de su contrato y que nadie les puede echar sino aceptan el traspaso."Me voy de vacaciones teniendo claro como queda mi situación. Soy jugador del Barça y quiero quedarme para triunfar. Ese es mi discurso", señaló Baía. Y matizó: "En esta casa nadie es intransferible". Busquets añadió: "No depende de mí. Llevo 16 años aquí y se que es difícil salir por la puerta grande. Pero quiero que mi salida sea airosa". Y queda el caso de Iván: la afición le adora pero Van Gaal sabe que con su traspaso podría financiar nuevas incorporaciones. El pulso está echado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 1998

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