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Un aval a la política de la Generalitat

La consejera de Justicia de la Generalitat, Núria de Gispert, expresó ayer su "gran satisfacción" por la decisión de la Audiencia de Barcelona de devolver a Carlos Navarro y Luis Oliveró el tercer grado penitenciario. "Se ha confirmado la legalidad absoluta de una resolución que adoptamos y eso es muy positivo, porque a veces recibimos varapalos y se hacen interpretaciones injustas".La consejera insistió en que no hubo trato de favor hacia esos internos, que jamás se pensó en la alarma social ni en las implicaciones políticas de los acusados. "La política penitenciaria de la Generalitat es igual para todo el mundo, pero es verdad que a veces hemos perdido en los tribunales", explicó. Núria de Gispert considera que "la Audiencia de Barcelona ha dejado a cada uno en su sitio", en referencia a las críticas que se vertieron desde algunos sectores judiciales y políticos cuando se les concedió el tercer grado .

El mismo presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, defendió en su día esa decisión para Navarro y Oliveró y aconsejó al PP que se callara: "Y si hablan, que lo hagan con coherencia".

Pujol extendió sus críticas de entonces a los socialistas catalanes, que habían censurado una decisión similar con el empresario Josep Puigneró, condenado a cuatro años y dos meses por delito ecológico. En ese caso, el mismo tribunal de la Sección Novena de la Audiencia de Barcelona mantuvo la revocación del tercer grado penitenciario hasta que el recluso cumplió la cuarta parte de la pena.

El primer secretario del PSC, Narcís Serra, también celebró ayer la decisión de la Audiencia de Barcelona. "Es muy positivo que Navarro y Oliveró puedan esperar las nuevas decisiones judiciales al lado de sus familias, en lugar de hacerlo en la cárcel", declaró, en alusión a cómo puedan finalizar los recursos presentados ante el Tribunal Constitucional o la revisión de la sentencia ante el Tribunal Supremo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de mayo de 1998