"Milongas" en el Paseo Marítimo de Valencia
Mientras La Fulana se despedía del respetable, un centenar de parejas aficionadas al tango entrelazaban sus piernas, mejilla con mejilla, al ritmo del Taquito militar. Eran las 12 del mediodía y el Paseo Marítimo de Valencia se convirtió en una improvisada pista de baile al aire libre. La exhibición de ayer era uno de los actos previstos dentro del II Encuentro Nacional de Aficionados al Tango, organizado por las asociaciones Patio de Tango, de Barcelona; Tangoneón, de Madrid, y Bailemos Tango, de Valencia. Las letras de Enrique Santos Discepolo, Homero Manzi y Horacio Ferrer se intercalaban con las adaptaciones de Astor Piazzola, Carlos Di Sarli y Anibal Troili Pichuco. Hubo milonga orillera, sonaron El Firulete, La Puñalada y Los zapatitos de raso. Y el Mediterráneo, pariente lejano del Río de La Plata, acompañó con su sosegado ritmo de olas las desgarradas notas del bandoneón.


























































