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Un millón de personas han reservado ya hora para ver la Sábana Santa en Turín

La Iglesia anuncia indulgencias especiales para quienes visiten el polémico lienzo

Una misa concelebrada por el arzobispo de Turín, cardenal Giovanni Saldarini, y 65 sacerdortes marcó ayer el momento inaugural de la ostensión de la Sábana Santa en la catedral de la ciudad italiana, que se exhibirá hasta el 14 de junio. Autoridades políticas y religosas, y algunos vip como la princesa Gabriela de Saboya, hija del rey Umberto II que donó a su muerte en 1983 la reliquia al Papa, siguieron el recorrido hasta el Santo Sudario, expuesto en el Duomo de Turín, horas antes de la ceremonia inaugural. Esta nueva exhibición de la sindone -nombre griego del lienzo-, la cuarta que se realiza en el siglo XX, ha estado precedida por la polémica sobre su autenticidad. El cardenal Saldarini intentó zanjar ayer la cuestión señalando que para la Iglesia la Sábana Santa es parte de la iconografía de la Pasión de Cristo, "forma parte de la Crucifixión", pero "no es una reliquia" en cuanto tal. No obstante, la Iglesia ha anunciado indulgencias especiales a los peregrinos que acudan a Turín para ver el lienzo sagrado. Las pruebas con carbono 14 realizadas en octubre de 1988 concluyeron que la tela procedía de la Edad Media -entre los años 1260 y 1390-, pero hasta ahora ningún científico ha podido explicar de forma convincente de qué manera han podido quedar impregnadas las huellas de un rostro y un cuerpo humano sobre el polémico lienzo.

La Iglesia católica espera, en cualquier caso, recibir millones de turistas durante los casi dos meses que quedará expuesto el Santo Sudario en el Duomo turinés. De momento, el evento ha registrado un millón de reservas de hora, en espera de la visita especial del Papa, prevista para el 24 de mayo.

El lienzo pertenecía a la dinastía de los Saboya desde el año 1453 y permanece custodiado en Turín desde el 1578. A lo largo de los siglos, la reliquia ha sufrido toda clase de percances; los más graves de ellos dos incendios, el sufrido en el año 1532, cuando estaba en la capilla de Chambery, y el ocurrido en abril del año pasado, que destruyó completamente la capilla barroca de los Guarini, en el Duomo de Turín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de abril de 1998