La ultraderecha llega al Gobierno de Serbia como nuevo aliado de Milosevic

ENVIADO ESPECIALCuatro albaneses de Kosovo y un policía serbio murieron ayer en un nuevo enfrentamiento en la provincia sureña, en una comarca próxima a la frontera con Albania. Fuentes albanesas de Pristina aseguran que las fuerzas serbias iniciaron una nueva operación atacando tres aldeas por la mañana. La versión de los serbios es que una de sus patrullas fue antes blanco de un "grupo de terroristas del Ejército de Liberación [UCK]", en un puesto de control. El nuevo incidente ocurre el mismo día en que en Belgrado ha tomado posesión un nuevo Gobierno ultra formado por ex comunistas y la extrema derecha.

Hoy, además, se reúnen en Bonn los representantes del Grupo de Contacto que vigila la paz en la ex Yugoslavia y que deben decidir si impone nuevas sanciones al régimen de Slobodan Milosevic por su represión contra la mayoría albanesa de Kosovo. Felipe González, designado por la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) y por la UE como mediador en esta crisis también estará en Bonn.

Enfrentamientos en Decani

Los enfrentamientos armados, sobre cuyos efectos no hay todavía confirmación independiente, se produjeron en la zona de Decani, a un centenar de kilómetros al suroeste de Pristina. Según la versión difundida por la Liga Democrática de Kosovo, el partido mayoritario albanés, las fuerzas especiales serbias procedentes de Pec cercaron al amanecer tres aldeas -Glamocel, Dubrave, Glocane- que finalmente atacaron con morteros y el apoyo de helicópteros, incendiando algunas casas y provocando la huida de los vecinos. Otras fuentes albanesas consultadas por este enviado hablan de resistencia armada.El relato de la agencia oficial Tanjug describe una emboscada a unidades de la policía por miembros del UCK como causa de la nueva operación, en la que según Belgrado fue descubierto un importante arsenal. Milosevic prometió la semana pasada la retirada de sus fuerzas de la provincia de mayoría albanesa, algo que no ha cumplido.

El primer ministro serbio en funciones, Mirko Marjanovic, confirmado al frente de un nuevo Gobierno, anunció ayer entre sus prioridades "la lucha por todos los medios legítimos contra el terrorismo y el separatismo". Serbia ha sido gobernada seis meses por decreto tras las elecciones de septiembre pasado. Desde ayer, uno de sus viceprimeros ministros es el dirigente de ultraderecha Vojislav Seselj, jefe del Partido Radical. La elección final por Milosevic de su aliado en el Ejecutivo y el Parlamento -los radicales fueron la fuerza política más votada en septiembre tras los ex comunistas gobernantes- es una clara señal a Occidente de que el acosado dirigente yugoslavo parece dispuesto a apurar el cáliz del desafío sobre Kosovo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de marzo de 1998.

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