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CASTELLÓN

Primeros trofeos

Dos orejas se cortaron ayer en la primera de la feria de la Magdalena. Las consiguieron Pepín Liria y Dávila Miura. El ganado era de Celestino Cuadri, es cierto que impone el nombre pero en la plaza sus pupilos fueron unos benditos.A pesar de ello, el sevillano Emilio Muñoz no tuvo tanta suerte y sólo escuchó aplausos. El sevillano estuvo voluntarioso y acertado con la izquierda en su primero. En el segundo porfió, pero su enemigo se rajó. Como acabó matando mal, o más bien rematadamente mal, se silenció su labor.

El murciano Pepín Liria, a su primero, que era noblón como todos, acabó ahogándolo. Al segundo, el más serio del encierro, le dio más distancia y lo toreó bien, tanto con la derecha como al natural. A éste le mandó pero los muletazos no tuvieron mucho temple. Mató de estocada hasta la bola y recibió el primer trofeo de la tarde y de la feria.

Cuadri / Muñoz, Liria, Dávila

Toros de Celestino Cuadri, bien presentados aunque escasos de fuerza, nobles. Emilio Muñoz: aplausos y silencio.Pepín Liria: silencio y oreja. Dávila Miura: aplausos y oreja. Plaza de toros de Castellón. Primera corrida de feria. Tres cuartos de entrada.

Dávila Miura se presentaba en Castellón y lo hizo toreando mejor que nadie con el capote. Después se lució con la muleta, tanto por el pitón izquierdo como por el derecho de su primero, en una faena de tesón, porque los toros, aunque no se cayeron, no se emplearon tampoco muy a fondo.

En el que cerraba plaza, el debutante realizó una faena que fue de menos a más y remató con una magnífica estocada su labor, lo que le valió una oreja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de marzo de 1998