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Reportaje:

Canarias planta sus carpas en medio de la discordia

Los vecinos y la oposición critican la ocupación "mercantilista" de la plaza Mayor con dos pabellones turísticos

Los turistas que acudieron ayer a la plaza Mayor, en el corazón de la capital, se encontraron con una atracción que no aparecía en sus guías de viaje: dos enormes carpas de color blanco, de mil metros cuadrados cada una, bajo el rótulo Feria de Canarias. El paraíso. Esta campaña turística, que se prolongará hasta el próximo domingo y que cuenta con un presupuesto de 400 millones de pesetas, arrancó de esta manera en la capital. A pesar de la lluviosa y desapacible mañana de ayer, más de 3.000 personas visitaron la feria, para, alegría de sus organizadores.Pero la presencia de los dos entoldados blancos no hizo tanta gracia a los vecinos de este lugar emblemático de la ciudad, algo hartos de la multiplicación de ferias, pabellones y exposiciones que alberga este recinto histórico.

El presidente de la Fundación Villa y Corte, Ángel Manuel García, era tajante: "No nos importa que haya exposiciones, ni mercadillos, ni tenderetes. Lo que no se puede tolerar es que se utilice esta plaza como un solar". Para García, "la Administración muestra una falta de respeto infinito por este recinto".

La plaza Mayor, declarada monumento artístico de Madrid, ha acogido a lo largo de su historia actividades de lo más diversas: autos de fe o juicios de la Inquisición, torneos de nobles y corridas de toros, mercado de comestibles hasta bien entrado el siglo XIX e incluso un intercambiador de transportes en los años sesenta.

Después llegarían los conciertos de música, los fuegos artificiales y las macromuestras: la fiesta de la vendimia, la de la trilla o la semana del corazón. Ahora le toca el turno a la feria de Canarias, el mayor montaje de estas características que ha albergado' este lugar. "Los vecinos y comerciantes colindantes con la plaza consideramos que se está reservando para actividades inadecuadas", apuntó García. Y fue más allá: "Lo más grave de todo es que se han utilizado 144 clavos de 23 centímetros cada uno en el suelo para sujetar las carpas. Si esto es un monumento artístico, que venga Dios y lo vea".

"La tonta del pueblo"

El caso es que el enfado que sufren los residentes de la zona es algo más que evidente. Para el presidente de la Asociación de Vecinos de la Plaza Mayor, Jesús Jiménez, "es una desconsideración que coloquen dos carpas tan grandes y feísimas ahí en medio". Jiménez aseguró que los vecinos no se oponen a "dar un uso correcto y procedente a la plaza, que además para eso está", perolamentó la situación. De hecho, la asociación tenía prevista unareunión a última hora de ayerpara debatir la cuestión: "Vamos a hablar entre todos del tema eintentaremos adoptar las medidas oportunas para hacérselas saber a la junta de distrito. Lo que no podemos tolerar es que la plaza Mayor se haya convertido en la tonta del pueblo" explicó, Jesús Jiménez.La oposición municipal al PP también expresó su malestar. "Incluso en un pleno del distrito pedí explicaciones a la concejal por el montaje de esta feria, que no tiene ningún sentido", señaló el concejal socialista Eugenio Morales. "No sé si esto forma parte del acuerdo entre Hermoso y Aznar. Me parece estupendo que venga Canarias a Madrid, pero no a la plaza Mayor, porque no es su sitio. Es un uso mercantilista de un recinto histórico", apuntó.

Marísa Castro, concejal de IU, se manifestó en este sentido: "El Ayuntamiento ya dispone de otras infraestructuras, que además nos cuestan mucho dinero a los madrileños, para celebrar este tipo de actos". Castro coincidió en "el mal uso y las muchas molestias que entre todos están dando a la plaza Mayor". La concejal calificó el montaje de "espantoso" y denunció que "rompe la imagen" del lugar. Este periódico intentó, sin éxito, contactar con la presidenta de la Junta Municipal de Centro, María Antonia Suárez, del PP.

A pesar de la indignación que las carpas de la Feria de Canarias ha producido entre los vecinos de la zona, numerosos turistas y curiosos se acercaron hasta el lugar, que abrió ayer sus puertas a las diez de la mañana y permanecerá en la ciudad hasta el domingo. Políticos, modelos famosas, periodistas y escritores acudieron en la noche de ayer a la inauguración oficial de esta campaña turística.

La entrada al recinto, totalmente gratuita, ofrece una buena oportunidad al visitante de acercarse a la magia y los encantos que esconden las Islas Afortunadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 1998