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VIOLENCIA EN EL ULSTER

Pistoleros unionistas matan a un ex presidiario republicano en respuesta al asesinato del sábado

Miembros de la Fuerza de Voluntarios Lealistas (LVF, sus siglas en inglés), un pequeño grupo de paramilitares radicales protestantes, dispararon la noche del sábado contra el personal de seguridad y varios clientes del hotel Glengannon, un popular disco-bar norirlandés frecuentado por jóvenes de la comunidad católica. En el tiroteo murió uno de los empleados de seguridad, el republicano Seamus Dillon, con antecedentes penales relacionados con el terrorismo. En la misma acción al menos tres personas, incluido un adolescente de 14 años, sufrieron heridas de gravedad.

El atentado, reivindicado horas después por la LVF, es una respuesta indiscriminada al asesinato ese mismo día del líder disidente lealista, Billy Wright. "Este ataque y otros futuros encajan de lleno en el umbral de los republicanos. Durante mucho tiempo, la población protestante hemos visto cómo nuestra fe, cultura e identidad se erosiona lentamente", señala el comunicado de los responsables de la LVF.Wright, de 37 años y conocido como Rey Rata, murió en la cárcel de Maze, a las afueras de Belfast, tras ser acribillado a balazos por dos presos de la diminuta organización INLA, escindida del Ejército Republicano Irlandés (IRA). El asesinato se produjo en el patio de la institución penitenciaria de alta seguridad mientras el lealista más temido de Irlanda del Norte espraba en el microbús que debería trasladarle a otra zona del recinto penitenciario destinada a las visitas.

Los responsables de su muerte, confirmados ayer como miembros del INLA, se entregaron a las autoridades y solicitaron la presencia de un sacerdote católico antes de deponer las armas. Su acción tuvo inmediatas consecuencias que ponen en riesgo la continuidad de las negociaciones sobre el futuro de Irlanda del Norte en un ambiente de paz. Los partidos norirlandeses deben regresar a la mesa negociadora a mediados de enero.

La respuesta de la LVF al asesinato no tardó en materializarse. El ataque contra el hotel Glengannon, en el condado de Tyronne, se produjo a la hora de cierre de su bar y en cierta forma parece milagroso que sólo muriera una persona. Pero, además, en varias localidades norirlandesas se produjeron serios incidentes, con bombas incendiarias y vehículos quemados, hasta últimas horas de la jornada. Ayer, con la situación aún tensa en Portadown, lugar de origen de Wright, las fuerzas de seguridad patrullaron intensamente la zona. En este enclave protestante, dentro de un área predominantemente republicana, los pubs, comertios y servicios de taxis católicos cerraron sus instalaciones por temor a las represalias de los radicales lealistas.

Freddie Hall, uno de los responsables de la policía de Irlanda del Norte, calificó el ataque de la noche del sábado como "una destrucción de vida imprudente e innecesaria" y advirtió ayer a la población que se mantenga "vigilante". Además, urgió a la "calma" y pidió un esfuerzo común para evitar escenas violentas innecesarias.

Ni la LVF ni el INLA respetan el alto el fuego lealista y republicano. Ambas organizaciones desconfían del proceso de paz y no cuentan con representación política en las negociaciones. En este sentido, y mientras las represalias se limiten a los miembros de estos pequeños grupos de disidentes, el proceso negociador podrá proseguir hacia su objetivo de lograr un acuerdo consensuado entre los dos principales movimientos norirlandeses: unionismo y republicanismo.

Fragilidad creciente

Sin embargo, el ambiente de tensión y disturbios callejeros vividos este fin de semana entorpecerá un proceso que avanza lentamente. El alto el fuego de los principales grupos lealistas, en vigor desde 1994, acusa una creciente fragilidad y su continuidad es objeto de debate en este periodo festivo. Así lo confirmó el grupo de presos al comenzar el permiso navideño antes de la Nochebuena.El IRA, por su parte, respeta la tregua que restauró el pasado mes de julio y que dio pie a la participación de sus portavoces políticos, el Sinn Fein, en las negociaciones. Algunos observadores estiman sin embargo que la organización republicana reconsiderará el próximo mes de marzo su alto el fuego. Esta fecha podría adelantarse si se deteriora la situación entre sus rivales, los paramilitares lealistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de diciembre de 1997

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