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El populista Kim Dae Jung gana la presidencia de Corea del Sur con el reto de salvar al país

Kim Dae Jung, el histórico líder de la oposición, fue elegido ayer presidente de Corea del Sur en la elección más reñida de la historia del país. Sólo 400.000 votos de diferencia dieron el triunfo al veterano defensor de las libertades civiles sobre el aspirante del partido el Gobierno, el magistrado Lee Hoi Chang. "Soy consciente de que me espera una tarea muy ardua debido a la grave crisis económica", decía a primeras horas de la madrugada con la voz rota el vencedor. Kim logra así hacer realidad el sueño que desde 1971 anhelaba y que en tres ocasiones anteriores intentó sin conseguirlo.

ENVIADO ESPECIAL, "Debemos estar unidos. Debemos unirnos para afrontar juntos los duros sacrificios que supondrá la recuperación económica", declaró esta madrugada en su primer mensaje a la nación Kim Dae Jung, que hablaba desde la Asamblea Nacional. "Diciembre de 1997 es ya un punto histórico para Corea del Sur".Por primera vez, la oposición llega al poder en un país turbado durante el presente siglo por la ocupación japonesa, una guerra civil y dos décadas de dictadura militar. Kim Dae Jung, DJ, como es conocido popularmente por sus compatriotas, reafirmó esta madrugada su compromiso de cumplir el acuerdo suscrito por Corea del Sur con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y solicitar el apoyo de la comunidad internacional para sacar al país de la grave crisis financiera que amenaza con provocar una moratoria de pagos ante la falta de liquidez.

El paquete de rescate acordado con el FMI, por un monto de 57.000 millones de dólares (unos 8,5 billones de pesetas), implica que Corea emprenda una reforma financiera, una mayor transparencia en las actividades de sus grandes grupos industriales y la liberalización de su mercado como corresponde a una nación que desde 1996 es miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El FMI entregará hoy el segundo tramo de este préstamo á Corea del Sur, por un monto de 3.500 millones de dólares.

Con la casi totalidad de votos escrutados, Kim lograba el 40,3% frente al 38,7% de Lee. El tercero de los principales candidatos, Rhee In Je, quedaba muy atrás con menos de un 19,2%. Ninguna de las tres elecciones anteriores se habían resuelto por tan escaso margen. Fue una noche de infarto para los dos contendientes, como ya anticipaba una proyección de la cadena privada de televisión MBC.

La previsión del instituto Gallup daba una diferencia de un solo punto a Kim sobre Lee. La madrugada daba la razón a tal estimación, aunque antes, al menos durante las tres primeras horas de escrutinio, Lee marchaba muy por delante de Kim. Sin embargo, el futuro presidente no se arredraba por las cifras adversas y aparecía sonriente en el cuartel general de su partido: "Nuestras noticias indican que la victoria será mayor". A las nueve de la noche, el empate entre ambos era total y las diferencias se reducían 4 veces a menos de 200 votos.

Las huestes de Kim no podían ocultar la tensión, frente a las caras de satisfacción que exhibíanlos colaboradores de Lee en lasede del partido gobernante. Lee, sin embargo, no aparecíaante las cámaras y prefería irse acenar con su esposa como si presagiara el final. A las diez, la tendencia se alteraba por primera vez y Kim comenzaba a tomar ladelantera, pero con apenas un margen de un punto, lo cual le hacía mostrarse muy prudente.

La euforia se desataba bien entrada la madrugada en Kwangju, en la región suroccidental de Cholla, la ciudad símbolo de la lucha por la democracia en el país, tristemente famosa por la sangrienta represión militar de 1980. Como era previsible, el futuro presidente arrasaba a sus rivales en esa zona de la que es oriundo. Millares de personas se reunían justamente en la plaza donde ocurría el levantamiento hace 27 años y del cual el régimen militar hizo responsable a Kim.

En la capital, que representa a la cuarta parte del electorado, Kim Dae Jung ganaba por un margen de cinco puntos a su enemigo y era ese resultado el que, según los analistas, le iba a reportar el triunfo junto al hecho de que la participación no fue tan alta como en los anteriores comicios.

El nuevo presidente afirmó durante la campaña el deseo de terminar con el ancestral problema de la rivalidad regional, que divide el este y el oeste del país. Ningún presidente surcoreano procedía hasta ahora de una región del oeste como Kim. Las regiones occidentales siempre han criticado la falta de ayuda estatal. Los comicios de ayer dejaron patente que las heridas no están todavía cerradas y que le corresponderá al nuevo jefe de Estado tratar de restañarlas. Kim perdió ayer en todas las provincias occidentales, pero lograba imponerse en la central de Chungchong.

A la derrota de Lee Hoi Chang contribuyó, por contra, la división del partido gobernante y los votos que le arrebató su ex compañero Rhee In Je, así como el impacto de la crisis económica pese a sus aceradas críticas a la gestión del Gobierno y al presidente Kim Young Sam. Diez años después, la historia se repite, pero en sentido inverso. La impotencia de la oposición por presentar un candidato único por la rivalidad de Kim Dae Jung y Kim Young Sam. otorgaba en 1987 la victoria al ex general Roh Tae Woo en las primeras elecciones tras la reinstauración de la democracia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 1997

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