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Kepa Junquera busca un equilibrio entre el pasado y el futuro de la música vasca

El acordeonista se presenta hoy en Madrid con varios invitados

Hace casi dos siglos nacía en el centro de Europa una simple caja de madera con un fuelle y cinco botones: el acordeón diatónico. Kepa Junquera, que lleva la trikitixa -acordeón diatónico vasco- hasta las puertas del siglo XXI, actúa hoy en Madrid (Palacio de Congresos) con invitados como el irlandés Máirtín O'Connor, el malgache Justin Vali o la portuguesa Dulce Pontes.Junquera (Bilbao, 1965) toca desde los 10 años la trikitixa o soinu txiki, que significa "acordeón pequeño" en euskera. El acordeón ha sido considerado a menudo el piano del pobre: "Despreciarlo es problema de la gente. Puedes tocar un instrumento con una técnica impresionante y a lo mejor no emocionas; y lo puedes tocar de una manera muy sencilla y emocionar", asegura. "La música me gusta porque es un misterio. Todavía me sorprendo cuando alguien se emociona con la mía; cuando me dicen no sabía que podías tocar así o '¿esta música es tuya?' Me parece increíble que, en este mundo donde parece que todo está descubierto, aún haya personas que se encuentren con cosas que no conocían y las hagan suyas con tanto cariño".

En 1992 Kepa Junquera logró que el instrumento entrara por primera vez en el teatro Arriaga de su ciudad. Antes había participado en los tradicionales campeonatos de trikitis: "Lo máximo entonces era ganar la txapela en un campeonato de Euskadi ".

No disponer de partituras ni recibir clases de un maestro resultó finalmente provechoso a la hora de improvisar o hacer variaciones. "A lo mejor hubiese descuidado más el oído. Si alguien me toca una canción, la puedo sacar porque estoy acostumbrado. Y lo agradezco, porque me ha dado libertad".

Tiene muchos ídolos en el mundo de la trikitixa. "Gente mayor a la que he admirado muchísimo, como Laja, Martín, Fasio,Rufino Arrola... En mis discos he intentado rendirles pequeños homenajes". También menciona a músicos como Paco de Lucía o Astor Piazzolla: "A través de sus discos he viajado y me he ilusionado con otras culturas". Siete álbumes llevan su firma y ha colaborado además en grabaciones de Carlos Núñez, Oskorri, Chieftains, La Musgaña o Pedro Guerra. "Siento el impulso de mezclarme con otros músicos aunque no necesito poner un nombre a mi carrera, porque a la larga se nota si uno tiene realmente los cimientos bien puestos". Entre sus proyectos más inmediatos, un disco de temas nuevos con invitados irlandeses, escoceses y africanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 1997