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El arte joven ocupa 60 habitaciones del hotel Majestic de Barcelona

New Art celebra su segunda edición

Una joven con aires de futura viuda alegre se ducha alegremente en la habitación 314 mientras su marido refunfuña en su cómodo ataúd de Vuitton, tal vez contra los sensuales dibujos de Gino Rubert que decoran la pared. En la 202, en cambio, la coleccionista Rosa Mir ha dejado en la que fuera su habitación incluso sus discos de ópera y lo vende todo, desde sus fotos de Man Ray a los recientes dibujos que le dedicaron Campano y Santi Moix. Son algunas de las cosas que puede encontrar el visitante que este fin de semana acuda a la segunda edición de New Art, un proyecto que reúne en el hotel Majes tic de Barcelona a 49 galerías y 11 publicaciones culturales con el objetivo de acercar la creación joven a un público amplio.

La iniciativa, que se inspira en la manifestación similar que se celebra en el Grammcery Park Hotel de Nueva York, partió de la asociación de galerías Art Barcelona y tiene un presupuesto de 12 millones de pesetas que asumen los organizadores. New Art, que el año pasado tuvo 10.000 visitantes, está abierto al público (de viernes a domingo de 12.00 a 22.00, previa entrada de 500 pesetas) y todas las obras expuestas se hallan a la venta. El objetivo es acercar a un público amplio y no especializado el arte de los jóvenes creadores -aunque este punto no se cumple en todos los casos- en un ambiente más atrayente que las galerías de arte y menos caro para éstas que las ferias tradicionales.El entorno del hotel propicia un tipo de presentación de los trabajos artísticos más inmediata y lúdica. Abundan el humor y la ironía en muchos de los trabajos presentados y tampoco faltan referencias a la ficción, el arte -el colectivo ibicenco Sa Moderna presenta en la habitación de la galería Van der Voort un avance de su proyecto de ir a orinar en el famoso urinario La Fontaine de Duchamp- y el sexo, omnipresente en la galería madrileña Carmen de la Guerra.

En esta edición ha aumentado el número de galerías que apuestan por las instalaciones o las exposiciones de un solo artista, si bien esto se da en mayor medida en las galerías catalanas que en las, mucho más escasas, galerías del resto de España o del extranjero, las cuales aprovechan la ocasión para mostrar una selección de los artistas que representan. Entre estas figuran, por ejemplo, las galerías Siboney, de Santander; Tomás March, de Valencia; Joan Guaita, Maior, Ferran Guaita y Xavier Fiol, de Mallorca, y Denmise Van de Velde, de Bélgica.

Entre las instalaciones, además de las dos citadas al inicio -en las habitaciones de las galerías Senda y Carles Taché, respectivamente-, destacan la propuesta íntima de Eulalia Valldossera en la galería Joan Prats, la intervención sobre el tema del ajedrez de Xano Armenter en Trama; el cuadro tridimensional de Ernest Arbós en la galería Alejandro Sales; la instalación de Toni Moranta -una de las pocas de carácter político- en la galería Metropolitana; o la recreación de un sueño de Goya que hace Alicia Vela en la galería René Metrás; o la cama con colchón de masa de pan de Jana Sterbak que se presenta en Edicions T. Entre la oferta que presentan las publicaciones culturales figuran las instalaciones de El País de las Tentaciones -que presenta una selección de sus portadas junto a otras fotografías realizadas en la misma sesión, lo cual permite analizar el acierto de la decisión final-, la revista Ajoblanco y El Periódico del Arte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de noviembre de 1997