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"Desde Franco no me ha premiado nadie aquí", afirma Nati Mistral

La actriz recibe el Nacional de Teatro y se declara "machista"

"Me sentía ninguneada, creía que aquí se me ignoraba", dijo ayer la actriz y cantante Nati Mistral tras ser galardonada con el Premio Nacional de Teatro, que concede el Ministerio de Educación y Cultura. Los cinco millones de pesetas del galardón piensa guardarlos. "Soy conservadora, de la derechona rancia y pura, católica y monárquica, y lo que debo hacer es ahorrar, no se sabe qué puede pasar", afirmó ayer Mistral, quien cree que las mujeres no deben decir su edad -ella nació en Madrid en 1923-, ni ocupar "trabajos de hombres", "aunque no critico que sean modistas o incluso secretarias" afirmó.

"Me sentía ninguneada; pensaba que estaba fuera de premios porque voy de solitaria por la vida, y creía que sólo me galardonaban por ahí fuera, pero no aquí, aunque mi marido siempre me decía: '¡Qué tonta eres, si tienes el lazo de Isabel La Católica", dijo ayer la actriz tras conocer que se le había concedido el Premio Nacional de Teatro 1997 "por su extraordinaria trayectoria artística en los diferentes géneros teatrales y su contribución a la difusión de las artes escénicas fuera de España".La actriz, que ayer disfrutaba de su día de descanso, ya que en estos momentos se encuentra representando Café cantante, de Antonio Gala, con dirección de Joaquín Vida, en el Teatro Bellas Artes de Madrid, tiene muy claro lo que va a hacer con los cinco millones de pesetas con que está dotado el Premio: "¿Pero me van a dar dinero?, ¡qué maravilla de premío!..., pues como soy muy conservadora, católica y monárquica, lo ahorraré, porque nunca se sabe lo que puede pasar".

No paraba de repetir que no se lo esperaba: "Desde Franco no me ha premiado nadie aquí, aunque he trabajado mucho, como toda mi vida. No me he sentido desplazada ni por los socialistas; al contrario, me llevaron a la Expo 92, y eso que yo no soy de derechas, sino de derechísimas, de esa derechona rancia y pura", dice.

Pero no sólo habla de estos aspectos de su personalidad. También se define como "machista y nada feminista". Le cae bien la ministra Esperanza Aguirre, pero no está de acuerdo con que las mujeres ocupen puestos importantes: "Muchos de los males del mundo vienen porque la mujer ha irrumpido en puestos de trabajo de los hombres y eso no puede ser porque los estamos amariconando con esa actitud". Cuando se le recuerda que ella ha trabajado, y mucho, desde los trece años, dice: "Lo que yo hago no lo puede hacer un hombre, me dedico a un trabajo femenino, de la misma manera que no critico que una mujer sea modista, o incluso secretaria. Pero metemos en todo no, porque las casas están manga por hombro, los niños de cualquier manera, a merced de la criada de turno, y luego vienen las separaciones", añade.

A los 17 años inició su carrera cinematográfica tras trabajar de meritoria en el teatro. Después llegó uno de sus más grandes éxitos de la mano de Luis Escobar en los años 50, Te espero en el Eslava. Una etapa muy divertida que cortó al casarse con el empresario catalán Joaquín Vila Puig, fallecido hace dos años. "Pero como vi que Dios no me mandaba hijos volví al trabajo a los dos años", dice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 1997