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Arturo Pérez-Reverte asegura que "ser lúcido y español siempre provoca tristeza"

El escritor publica 'Limpieza de sangre', nueva entrega del capitán Alatriste

Ha estudiado muy a fondo el siglo XVII y ha quedado fascinado por esa época de la historia de España. Indignado con un país "que no bucea en su propio pasado y que no se defiende de la leyenda negra", Arturo Pérez-Reverte señala que "es una lástima que no haya un Núrenberg cultural para sentar en el banquillo a la gente que ha desmantelado la memoria de España". En opinión del escritor más vendido en nuestro país, "ser lúcido y español siempre provoca tristeza". Limpieza de sangre es el título de la nueva entrega del capitán Alatriste, que sale a la calle con 250.000 ejemplares.

Épica, valor y grandeza fueron adjetivos repetidos ayer por Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) para definir el papel de España durante su etapa imperial. El autor de La tabla de Flandes o El club Dumas admite que hubo Inquisición o guerras en Flandes o en Cataluña, pero está harto de que en España sólo se asuma lo negativo. "España cambió la historia de la Humanidad`" manifestó, "era el terror del mundo conocido en aquella época y pesó mucho con apellidos catalanes, vascos, castellanos o andaluces... No estoy dispuesto a que citen los pecados y no las virtudes".El escritor cartagenero achacó a varios culpables la responsabilidad de que no se mire hacia atrás y no se ensalce como merece a autores como Francisco de Quevedo o a políticos como el conde-duque de Olivares. "El abuso que se hizo del tono imperial durante el franquismo, el arrasamiento cultural de ministros socialistas como José María Maravall o Javier Solana y los complejos de una derecha que se niega a reconocer que lo es han derivado en un país analfabeto y sin memoria", afirmó Pérez-Reverte. En su proclama sobre el carácter español, Pérez-Reverte añadió: "Somos tan esnobs, tan idiotas y tan mierdecillas que asumimos por ejemplo la leyenda negra de la colonización de América sin defendernos. Estoy seguro de que si Hernán Cortés hubiera sido inglés sería una gloria nacional".

El escritor se explayó sobre las relaciones entre España y América Latina -que él prefiere llamar Hispanoamérica- a preguntas de los numerosos corresponsales de medios del otro lado del Atlántico que, junto a sus colegas españoles, alcanzaron el centenar de periodistas que asistió a la presentación de Limpieza de sangre, publicado por Alfaguara. "Cortés y su gente eran tipos salidos de siglos de luchar contra los moros. Son hijos de una época cruel, sin duda. Arrasan México y destruyen una cultura, pero eso también es admirable. Podemos estar espantados y orgullosos de todo ello".

Con Limpieza de sangre -cuya primera edición de 250.000 ejemplares ya se ha quedado corta- Pérez-Reverte pretende "decir que España fue importante..Yo he cumplido en lo que creo y he cumplido con mi parte". Tanto los editores como el escritor se felicitaron de la "magnífica acogida del público, sobre todo de los jóvenes" hacia el anterior título del espadachín y Pérez-Reverte anunció que escribirá una tercera entrega de Alatriste. Adelantó que en el futuro el capitán morirá: "Sé cuándo morirá, pero no voy -a contar cómo".

Con el paisaje de fondo del Madrid de Felipe IV, de sus tabernas, intrigas y estocadas, Pérez-Reverte teorizó ayer sobre los elementos que definen el siglo XVII, cuando el Imperio español inicia un lento declive: "El problema de las nacionalidades estuvo mal planteado por el rey y por Olivares, especialmente en Cataluña, donde se libró una guerra feroz; la guerra de Flandes desangró el país y lo sumió en la miseria; América iba bien y daba a España oro y prestigio, pero el país se iba al carajo; y, por último, la Inquisición creó un Estado de iniedo".

Novelas de aventuras

Como lector, Pérez-Reverte dijo ser consciente de la carencia de una tradición de novela de aventuras en la literatura española, y esa razón influyó para que creara el personaje de Alatriste, apellido del editor de Alfaguara en México. "De todos modos", aclaró el novelista,. "contamos con una cierta tradición folletinesca en el siglo XIX y primera parte del XX. Galdós es un escritor de aventuras al margen de su visión histórica o política y tenemos que reivindicar a gente como Ramón Sender y su espléndida novela sobre Lope de Aguirre. Pero no hay escuela en España de literatura de aventuras".Un tanto molesto por la cuestión de si era combinable un best-seller con la calidad literaria, Pérez-Reverte afirmó: "Esa distinción de libro de calidad o no me parece una estupidez que sólo se da en España. Leo las reseñas, porque siempre aprendes cosas, pero que una crítica sea positiva o negativa no supone gran cosa en el éxito o- fracaso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 1997