Ir al contenido
_
_
_
_

Dramáticamente inalterada

Así que ya está claro: al Gobierno británico le gusta la idea de la moneda única europea, pero preferiría no unirse a ella durante los próximos cuatro o cinco años, y no es totalmente seguro que entonces quiera tampoco. De este modo, el ministro de Hacienda, Gordon Brown, ha revelado el punto de vista británico sobre el euro en lo que fue anunciado como (...) la posición más proeuropea jamás adoptada por un Gobierno británico. Entonces, ¿qué ha cambiado? (...) ¿Por qué tanta confusión? Parte de la respuesta está en el poder absoluto de este Gobierno. Con una amplia mayoría parlamentaria y con Tony Blair disfrutando de una extraordinaria popularidad, es razonable pensar que los laboristas se cuiden de hacer algo dramático. (...) El resto de la respuesta, sin embargo, debe partir de áreas menos racionales de la mentalidad británica. Durante años, el debate sobre la unión monetaria (...) ha sido surrealista. (...) Este Gobierno, como su predecesor en sus momentos más coherentes, ha adoptado una posición pragmática. (...) Esta posición y la probabilidad de que haya elecciones generales en el año 2001 (...) han llevado a pensar que Gran Bretaña adoptará el euro el 1 de enero del 2002. Las declaraciones de Brown dejan intacta esta creencia. También tienen la virtud de desalentar las especulaciones sobre (...) el momento en que estará madura para la unión. Es sensato (...). 1 de noviembre

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_