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Decenas de miles de personas se manifiestan en Bilbao en protesta por el asesinato de Aguirre

Bilbao recogió ayer el testigo del espíritu de Ermua. Decenas de miles de personas salieron a la calle en repulsa por el asesinato del policía José María Aguirre y en apoyo a la Ertzaintza. Tras la pancarta con el lema "Bakea behar dugu" ("Necesitamos la paz") desfiló Maite Mollinedo, viuda del ertzaina fallecido, del brazo del alcalde de Zalla, Leandro Capetillo, junto con todos los concejales de este municipio vizcaíno, salvo el de HB. Capetillo exigió a ETA que "acabe con esta estrategia de dolor y muerte". En la multitudinaria marcha estuvieron también el vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos; el lehendakari, José Antonio Ardanza; los consejeros de su Gobierno, y miembros de la Mesa de Ajuria Enea.

Más de 100.000 personas (250.000, según el jefe de la Policía Municipal de Bilbao) tomaron ayer las calles de la capital vizcaína. La convocatoria de la marcha la realizó el Ayuntamiento de Zalla, localidad de la que era vecino Aguirre, y a ella se sumaron la práctica totalidad de los partidos políticos y sindicatos, excepto los relacionados con el entorno de ETA. Entre los grupos que movilizaron a sus militantes estaban el PNV y la central sindical ELA-STV, organizaciones a las que estaba afiliado el agente asesinado, que enviaron a sus máximos responsables.

Recuerdo a las víctimas

El alcalde de Zalla, Leandro Capetillo, tuvo un recuerdo para todas las víctimas de ETA y para las personas que "han visto arrancados de su entorno a sus familiares" y proclamó que los habitantes de "Euskal Herria están hastiados de violencia" y que no quieren "ni violencia, ni intolerancia ni imposición".La marcha partió a las 19.30 de la plaza del Sagrado Corazón, encabezada por una pancarta con el lema Bakea behar dugu (Necesitamos paz ahora) y una ikurriña portada por un grupo de jóvenes del PNV y de ELA de Zalla. En la cabecera de la marcha estaban también los padres de Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina.

La sociedad vasca respaldó con su presencia el llamamiento realizado por todos los partidos del Pacto de Ajuria Enea. Ardanza ligó la manifestación de ayer con la que hubo meses atrás a raíz del asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco y mostró su esperanza de que sirva para "consolidar ese espíritu. de nuestro pueblo que está gritando de forma muy clara en contra de la violencia, en contra de la intolerancia".

El vicepresidente Álvarez Cascos expresó el respaldo "sin fisuras ni matices" del Gobierno a la policía vasca, con cuyo compromiso dijo sentirse "plenamente identificado". El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, advirtió: "ETA mira a su mundo y no veo que vaya a haber una reflexión en ETA. Ella tiende a sus cálculos".

El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, no asistió a la manifestación por estar en la clausura de una jornada sobre Inmigración y derechos humanos en Barcelona. "Asistí al funeral del ertzaina y, además, visité a la viuda para expresarle mi sentimiento", explicó.

Nada más conocerse la muerte del agente vasco, los líderes de los partidos del Pacto de Ajuria Enea mantuvieron las primeras conversaciones para dar continuidad al denominado espíritu de Ermua. Al día siguiente, el lehendakari cerró los contactos con las fuerzas políticas y sindicales para asegurar una respuesta unitaria al terrorismo.

La multitudinaria manifestación, al igual que sucedió en julio con la convocada para exigir la liberación del concejal Miguel Ángel Blanco, recorrió la Gran Vía entre aplausos de miles de personas que aguardaban para incorporarse a la marcha. Luego enfiló la calle de Buenos Aires hasta desembocar ante la escalinata de la fachada del Ayuntamiento.

Después de que una afiliada de ELA-STV leyera un comunicado en euskera, el alcalde de Zalla dijo: "Es el dolor y el sufrimiento por el asesinato de José María Aguirre el que nos ha movido para expresar la condena de un hecho tan demencial. ETA ha vuelto a asesinar a un ciudadano vasco, un ertzaina que por encima de cualquier otra condición, era un ser humano".

El alcalde glosó la figura del ertzaina fallecido, del que dijo que había contribuido, "día a día, con su trabajo y su compromiso militante a forjar ese futuro de paz y progreso que todos anhelamos". Finalizado su discurso de claro apoyo a la Ertzaintza y duro con los terroristas, el alcalde dio por concluido el acto, tras guardarse un minuto de silencio.

José Elorrieta, secretario general de ELA-STV, anunció que este sindicato reflexionará sobre el pacto de unidad de acción que mantiene con LAB -sindicato en la órbita de HB- pero advirtió que "nunca siguiendo consignas del Ministerio del Interior".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 1997

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