Raúl Castro dice que el PC de Cuba no fracasará como el soviético

El V Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) concluyó ayer sus sesiones con la elección de un nuevo Comité Central reducido, y la advertencia, hecha por el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Raúl Castro, de que en el PCC no ocurrirá lo mismo que pasó a los partidos del antiguo campo socialista.El nuevo buró político tiene 24 miembros, tres menos que antes. Entre los nuevos nombramientos están cuatro secretarios del PCC en provincias, todos jóvenes. Se trata de Juan Carlos Robinson, (Santiago), Jose Luis Sierra (Olguin), Pedro Sáez (Sancti Spiritus) y Michael Enamorado (Las Tunas). También figuran el general de división Ramón Espinosa y el ministro de la Industria Básica, Ramón Portal. Entre las salidas que han sorprendido destacan el ministro del azúcar Nelson Torres y el ministro de Turismo Osmani Cienfuegos.

El nuevo Comité Central consta de 150 miembros -34 de nueva designación-, y, según Raúl Castro, una de sus funciones será la de mantener "inmune a la Revolución de los virus ideológicos que puedan corroerla desde dentro".

Raúl Castro, como segundo secretario del PCC, fue el encargado de presentar el nuevo Comité Central, en el cual, dijo "habrá renovación" porque "nadie es eterno". Sin embargo, aún no se ha hecho público qué miembros históricos del PCC salen y cuál es la dimensión de esta renovación. Tanto Raúl como Fidel Castro seguirán al frente del Buró Político.

El Congreso aprobó el jueves un informe económico en el que se reconoce que la gravísima falta de liquidez y la escasez de dólares seguirán siendo en el futuro los talones de Aquiles de la revolución de Fidel Castro. El vicepresidente cubano, Carlos Lage, reconoció que el crecimiento del PIB será este año dos puntos inferior a lo previsto. Lage mencionó la caída de la zafra azucarera y de la producción de alimentos, así como la dificultad para conseguir financiamiento externo, entre las causas de éste revés economico.

Situación delicada

El informe, aprobado por los 1.500 delegados del Congreso, no oculta que la isla atraviesa una delicadísima situación financiera, y señala que la ley Helms-Burton ha interrumpido la llegada de préstamos para comprar combustibles y alimentos, lo que ha repercutido negativamente en la economía.

"En los meses previos a la pasada zafra Cuba dejó de recibir financiamientos por más de 200 millones de dólares que paralizaron casi las dos terceras partes de los aseguramientos imprescindibles para comenzar la cosecha azucarera", afirmó Lage. Durante el primer semestre de 1997, dijo, "fue necesario pagar un dólar 42 centavos para obtener un dólar de nueva capacidad de crédito para importar combustible". Esta situación se agrava por la abultada deuda externa, de unos 11.000 millones de dólares (1,6 billones de pesetas), y la ausencia de negociación con los deudores, que impedirá a la isla acceder a créditos blandos en el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de octubre de 1997.

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