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LA MAESTRANZA

Olor a torero

Miguel Abellán desprende un fuerte olor a torero. Si será o no figura nadie lo sabe, pero su debú en la Maestranza ha dejado una estela de novillero caro.Los aficionados captaron enseguida a una figura en ciernes; es tanta la vulgaridad imperante, que sorprende el buen toreo. Así ocurrió desde que Abellán se hincó de rodillas y recibió a su primero con dos vistosas largas cambiadas; después lanceó a la verónica con lentitud, las zapatillas quietas y gusto exquisito. Volvió por chicuelinas y, cuando tomó la muleta, ya se sabía que algo distinto estaba ocurriendo.

Comenzó con unos ayudados que fueron auténticos carteles de toros. El novillo era blando y no aportó emoción, pero Abellán se lo pasó muy cerca, en pases largos y lentos. Se tiró derecho como una vela y dejó una estocada trasera que retrasó la muerte del novillo y alejó la posibilidad de la oreja. Demostró, sin embargo, que puede ser torero, porque le acompaña el valor, posee una pasmosa facilidad para la ligazón y su toreo encierra la estética que produce la quietud y el respeto a los cánones.

Carrascosa / Bejarano, Abellán, Barea

Novillos de Laurentino Carrascosa, bien presentados, mansos y sosos. José María Bejarano: bajonazo (silencio); estocada trasera (silencio). Miguel Abellán: estocada trasera y descabello (vuelta); estocada corta (ovación). Antonio Barea: dos pinchazos y casi entera (ovación); pinchazo y estocada (ovación).Plaza de la Maestranza, 21 de septiembre. Menos de media entrada.

El quinto no fue como el segundo y se paró pronto. A pesar de 'ello, Abellán lo recibió con dos largas cambiadas y unas verónicas de enorme torería y profundidad. Participó en quites y sorprendió con unas talaveranas de gran quietud. La labor con la muleta no pudo alcanzar la altura deseada porque las pocas fuerzas de su oponente no le permitían seguir al engaño. Sin embargo, dejó el sabor de un toreo nuevo por desconocido.

José María Bejarano tuvo la peor suerte con dos novillos inservibles, mansos y descastados. A pesar de ello, dejó claro que está muy toreado y que posee valor y pundonor; tiene planta y maneras de torero serio y con posibilidades para el futuro.

A Barea le tocó el novillo con más acometividad y lo desaprovechó con un toreo moderno y superficial. Cuando intentaba un natural sufrió una espeluznante voltereta de la que salió dolorido. Con la cara desencajada consiguió -lo que es la vida- unos naturales espléndidos, pero ya era tarde. En el último, que tenía recorrido, tampoco superó la prueba.Feria de Salamanca

La última corrida de la feria de Salamanca, celebrada ayer, resultó deslucida, informa Perelétegui. Se lidiaron toros descastados de Marcos Núñez y, para rejoneo, uno de Marca y otro de Benítez Cubero. Mendes, silencio y vuelta. Luguillano, silencio; aviso y pitos. Manolo Sánchez, silencio en los dos. Luis Domecq , silencio. Antonio Domecq, vuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de septiembre de 1997