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COMPETICIONES EUROPEAS: LIGA DE CAMPEONES

"Cuando estoy en el campo no pienso en Suker"

Morientes sustituye al croata en el minuto 58 y marca un gol

Cuando en el tablón de los cambios apareció el número 9, el de Suker, y a continuación el 15, el de Morientes, hubo un cierto revuelo en el estadio Bernabéu. La polémica suscitada en los últimos días acababa de dar una vuelta de tuerca más. El delantero croata llevaba 58 minutos en el terreno de juego y no sólo no había logrado marcar, sino que había desaprovechado al menos dos claras ocasiones para hacerlo. La afición le silbó en más, de una ocasión y Suker se marchó a la ducha. Tras él, Mijatovic. Entonces salió Morientes una vez más dispuesto a comerse el mundo. Y el joven delantero encontró lo que buscaba. Un gol y abrir de nuevo el debate de moda entre la afición madridista. "Cuando estoy en el campo no pienso en Suker. Esa polémica no es mía. Lo que yo quiero es demostrar todo lo que puedo hacer en el tiempo que me dan".Morientes esta vez dispuso de más tiempo que ante la Real Sociedad, lo que le permitió, además de marcar, entrar más en juego. A pesar de sus 21 años asegura no estar asustado ante la presión que vive estos días, tampoco teme que se le compare al milímetro con Suker. "Yo me olvido de todo eso cuando estoy en el campo. Además, él es él y yo soy yo. No creo en las comparaciones. Suker ha fallado dos ocasiones claras de gol, pero el fútbol es así. Yo estoy muy contento de ser su compañero porque a su lado voy a tener la oportunidad de aprender mucho". El croata felicitó en el vestuario a Morientes por su gol. "Cómo no me iba a felicitar. Nosotros nos llevamos muy bien, y estamos al margen de todo lo que se dice en la calle y en la prensa".

Morientes debutó en la Liga en Salamanca y marcó, ayer debutó en la Liga de Campeones y volvió a marcar. "Estoy muy contento, no me puedo quejar de como me van las cosas". En el banquillo, durante 58 minutos se imaginó marcando un gol, y cuando este llegó se lo dedicó a su padre y a sus dos hermanos, que vinieron del pueblo con la esperanza de verle jugar unos minutos. Nadie se imaginaba una noche así.

Davor Suker no rehuyó esta vez hablar de su situación, pero sí evitó la polémica. "SI no he marcado ha sido por culpa mía. Es posible que no esté tan fresco como en otras ocasiones, porque no suelo fallar en el mano a mano. Probablemente es que llevo muchos partidos seguidos y eso se nota".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 1997