Buscadores del cadáveres

Encontrar e identificar, medio siglo largo después del conflicto bélico, los cuerpos de los españoles muertos en combate es una labor compleja, pero no imposible.La Asociación Internacional de Memoriales Militares se dedica desde su creación por los ministerios de Defensa ruso e italiano, en 1991, a esa labor con resultados espectaculares. El cementerio alemán de Novgorod es, en buena medida, resultado de ese esfuerzo y del de una organización germana que también se dedica a ello sin ánimo de lucro, Volks Bund (Alianza del Pueblo).

España recurrió también en 1995 a ambas entidades para buscar a sus muertos.

Alexandr N. Bistritski, el director de Memoriales Militares, explica que la identificación se efectúa a partir de cualquier dato u objeto disponible, como restos de uniformes, armas, chapas metálicas, armas, monedas, documentación...

En el caso improbable de que no quede nada más, los huesos se entierran en una parte del cementerio dedicada a los no identificados.

Ya tienen preparados los cadáveres de 70 españoles, todos ellos de la División Azul, que serán los primeros que se inhumen en el cementerio de Novgorod.

La labor se ha visto facilitada enormemente al hallarse en los archivos militares los informes detallados que efectuaban los capellanes cuando se enterraba a algún muerto en combate y que a veces incluso incluían croquis con la localización exacta.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Bistritski confirma que es más fácil localizar a los soldados de la División Azul que a los del Ejército Rojo, "ya que en los cementerios soviéticos no se hacían distinciones por nacionalidad".

No obstante, confía en que, próximamente, se pueda superar este obstáculo, ya que se va a preparar una base de datos computerizada con los nueve millones de soldados muertos durante la guerra.

Memoriales Militares es financiada por el Gobierno ruso cuando se trata de localizar a soldados de esta nacionalidad. Cuando son Gobiernos extranjeros los que piden su ayuda, se da un presupuesto y se hace el trabajo por encargo, pero sin ánimo de obtener beneficio.

"En el caso del monumento a los caídos españoles", dice Bistritski, "la Embajada presentó un diseño y nosotros nos ocupamos de su realización". Es una estela de granito gris, de 1,70 metros de alto, con una cruz en la parte superior y tres placas metálicas en su frente.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS