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CiU intentara en septiembre constituir un frente común para elevar la soberanía de Cataluña

Convergéncia i Unió (CiU) convocará en septiembre a los partidos parlamentarios de Cataluña para explorar la posibilidad de que se sumen a las reivindicaciones de mayor soberanía política y fiscal que plantea la coalición que encabeza Jordi Pujol y que sea entonces el Parlamento autónomo la vía para encauzar las nuevas peticiones nacionalistas. Fuentes de la dirección de CDC se mostraron escépticas respecto a que de esas conversaciones surja un acuerdo con la oposición.

CDC y UDC, las dos fuerzas integrantes de CiU, aprobaron antes de las vacaciones sendos documentos estratégicos en los que plantean "un nuevo horizonte" para Cataluña con mayor soberanía política (agotar las transferencias pendientes, implantar la Administración única, nuevas competencias en materia judicial, incorporación del catalán en papel moneda y documentos oficiales del Estado...) y fiscal (el pacto fiscal, un sistema equivalente al concierto vasco).Convergéncia, en principio reacia a recuperar una política unitaria para afrontar las reivindicaciones nacionalistas, ha decidido finalmente explorar la posibilidad de acuerdos con el arco parlamentario catalán -PSC-PSOE, PP, IC y ERC-, siempre que esto no ate de pies y manos la estrategia particular de CiU y no excluya su capacidad de negociar bilateralmente con el PP o con el PSOE.

Sus socios de Unió siempre han sido decididos partidarios de sumar a las demás fuerzas políticas en una estrategia común para negociar con más poder con los partidos estatales y el Gobierno de turno. Cuando hace nueve meses aprobó esta política en su congreso, se ganó las iras de Convergéncia. Más tarde, Unió matizó su posición precisando que la política unitaria debería respetar siempre el liderazgo de la coalición.

CDC se propone asimismo promover este otoño la "movilización de la sociedad civil y del mundo intelectual" en tomo al documento estratégico aprobado definitivamente hace unas semanas. De hecho, la dirección de Convergéncia confía más en esta vía de agitación que en la búsqueda de acuerdos con los demás partidos, señalaron miembros de la dirección de aquel partido. Previamente, el presidente de CDC, Jordi Pujol, y el secretario general, Pere Esteve, elaborarán un texto que sintetizará y concretará los objetivos contenidos en aquel documento estratégico. Ese texto será sometido a un próximo comité ejecutivo de CDC. Está pendiente todavía una reunión entre las direcciones de CDC y de UDC para sintetizar en uno solo los dos documentos estratégicos aprobados por cada partido y que contienen un buen número de coincidencias.

Joaquim Nadal, presidente del Grupo Socialista en el Parlament, no cree que sea posible llegar a un acuerdo con CiU en tomo a sus propuestas estratégicas. "Por lo que conocemos e intuirnos, están basadas en la cultura de la queja, la cultura del regateo, la cultura del tira y afloja y la cultura del magnificar lo que se negocia tanto si se obtiene como si no", declaró a este diario. "No son éstas las mejores bases para producir un gran pacto político y un amplio consenso entre las fuerzas políticas catalanas", agregó.

Para este dirigente socialista, el pacto con el PP se saldará con un fracaso absoluto, en lo que se refiere a inversiones extrapresupuestarias en Cataluña, a la financiación de la Sanidad y al propio modelo de financiación autonómica, que no dará los rendimientos que esperaba CiU porque la recaudación del IRPF no va a crecer. todo esto "hace muy poco creíble cualquier discurso de vuelta de tuerca del nacionalismo", señaló Nadal, para quien las propuestas de CDC están hechas "exclusivamente" con la intención de aglutinar al partido "redefiniendo el enemigo exterior".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 1997

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