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Entrevista:

"Deseamos una claridad total para investigar el destino del oro nazi"

El régimen franquista mantuvo una actitud coherente en su complicidad histórica con el nazismo y diluyó en la precaria economía de la posguerra los bienes que los nazis mantenían en España. Cincuenta años después, y en la estela del escándalo internacional que se ha suscitado al conocerse nuevos datos sobre el expolio nazi, Enrique Múgica, de 65 años, ex ministro y antifranquista desde su juventud, ha recibido el encargo del Gobierno de presidir una comisión oficial que investigue las transacciones de oro procedente del Tercer Reich durante la II Guerra Mundial. "Los criterios que moverán a esta comisión son los de reparación y devolución", declara Múgica.Múgica recibió la propuesta de presidir esta comisión del propio presidente del Gobierno, José María Aznar, que, en su opinión, buscó en él su condición de jurista y una garantía de imparcialidad. "No voy a anteponer unos supuestos intereses de España a los intereses humanistas y éticos", afirma Múgica, quien consultó con el secretario general de su partido, Joaquín Almunia, antes de aceptar la presidencia de la comisión.

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Las pesquisas que los aliados realizaron hace cincuenta años para inventariar e incautarse del oro y las riquezas expoliadas y transferidas a terceros países por los nazis, se toparon con la cerrazón del régimen franquista, nada dispuesto a colaborar con la investigación. Los bienes puestos a nombre de testaferros españoles, algunos poderosos, se camuflaron. Otros recibieron la solidaridad del régimen como Johannes Bernhardt, que jugó un papel decisivo para conseguir los medios alemanes que pemitieron cruzar el estrecho al ejército de África al comienzo de la guerra civil. En la postguerra, Franco lo agradeció. con un refugio seguro a los que contribuyeron decisivamente a su victoria.

Ocho personas

La comisión que preside Múgica estará formada por otras ocho personas. Cuatro vocales en representación de los ministerios de Asuntos Exteriores, Justicia, Economía y Hacienda y Presidencia del Gobierno, y otros cuatro a propuesta del presidente de la comisión. Los nombres que se barajan en la propuesta del presidente de la comisión son los de Jorge Trías, parlamentario del Partido Popular; Pablo Martínez Aceña, catedrático de Historia e investigador del Banco de España; el también profesor Antonio Marquina Barrio, y el empresario Mauricio Hatchwell Toledano, de la comunidad judía española. Por el Ministerio de Asuntos Exteriores ha sido designado el diplomático Pedro López Aguirrebengoa, primer embajador de España ante Israel, y por Presidencia del Gobierno, José María Areilza Carvajal.

Múgica, nieto, por parte de madre, de comerciantes judíos que establecieron un negocio de peletería en San Sebastián después de tener que huir de Francia tras la I Guerra Mundial, considera que su investigación será un viaje necesario en la memoria colectiva."¿Por qué, ahora, cincuenta años después? La respuesta está, primero, en la apertura de los archivos norteamericanos; segundo, en la tenacidad de la comunidad judía, del Congreso Mundial Judío y del propio Estado de Israel; tercero, el horror que suscita el holocausto, ocultado durante tantos anos y que aún hoy hay gente que quiere negar o discutir".

El ex ministro de Justicia recuerda que el caso de España, comparado con el de Suiza, es de menor importancia. "Lo de Suiza es tremendo", y cita párrafos del informe oficial norteamericano, que indica no sólo la colaboración financiera, sino el apoyo logístico que la Confederación Helvética prestó a los nazis hasta el mismo final de la guerra.

"En España se refugiaron al término de la guerra unos 40.000 nazis, según las primeras informaciones que me han dado", señala Múgica. "Entre ellos habría de todo. Asesinos, sayones, colaboradores y altos cargos del partido. De aquí muchos pasaron a Argentina. Esta gente también vino con joyas, con oro, con obras de arte", señala Múgica.

Excelente colaboración

El ex ministro y actual diputado socialista por Guipúzcoa elogia la colaboración que está encontrando en la Administración, que espera continúe en las pesquisas que desea realizar en los principales archivos del país.

"Deseamos una claridad total, y por parte de Presidencia y Asuntos Exteriores se está dando todo tipo de facilidades. Es fundamental para la investigación de los hechos el conocimiento y lista de las fuentes documentales. Por ello hemos rogado a la Presidencia del Gobierno que instruya a los departamentos siguientes: Banco de España, Ministerio de. Asuntos Exteriores, Dirección General de Aduanas, Alto Estado Mayor o su sucesor en los archivos correspondientes, que es el CESID, y al archivo general de la Administración para que nos faciliten toda la información disponible". La información que pueda facilitar el espionaje militar que controlaba el Alto Estado Mayor, del que es heredero el CESID, puede ser decisivo para conocer el papel de los nazis en la posguerra española.

La comisión española no es la única que está trabajando en la investigación. Portugal, donde la dictadura salazarista también se resistió a colaborar con la investigación de los aliados, ha creado otra comisión presidida por el ex presidente de la República Mario Soares. Suecia y Turquía, además de Suiza, realizan también tareas de investigación. Todo este trabajo convergerá en una conferencia internacional que se reunirá en Londres el próximo mes de noviembre, en la que participarán todas las comisiones nacionales constituidas y en el que se hará un balance de la investigación.

La comisión española quedará disuelta cuando haya concluido y elevado al Gobierno su informe, que será entregado al Parlamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de agosto de 1997

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