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Gurruchaga se convierte en un jocoso Nerón en su versión de 'Quo Vadis?'

El Festival de Mérida acoge una visión musical y rockera del emperador pirómano

"Es la primera gran ópera rock que se hace en España", afirmó Javier Gurruchaga, el Nerón más estrafalario y divertido que se ha visto nunca, instantes después de estrenar Quo Vadis? La nueva visión escénica y esperpéntica del pirómano emperador, producida por Fila 7, escrita por Javier Amezúa y Jaime Chávarri, este último también director del montaje, es un musical, con una hora de canciones y otro tanto de texto, donde predomina el rock, no falta el gospel, ni las baladas, y se muestra el lado humano de un Nerón que sólo quiere ser músico y poeta.La primera imagen de Gurruchaga sobre el escenario no pudo ser más elocuente. Un Nerón juguetón, pueril, con un fuerte edipo hacia su madre Agripina (Susana Martins), correteando por los baños romanos con flotador de patito, que dado su rango era de cisne. A partir de ahí, y con aromas de cómic o película de color antigua, se van descubriendo otros aspectos de su personalidad, muy distinta a la que nos ha transmitido la historia. Porque este Nerón parece que, al igual que el original, está majareta, pero su interés se centra en la música y su pasión pasa por el rock, la poesía y los escarceos con las muchachas.

Antes del estreno nervios y gran tensión en los camerinos mientras Gurruchaga se convertía en un Nerón muy personal, aunque él confiesa haberse inspirado en los aspectos kitsch de versiones cinematográficas, y en especial, la llevada a cabo por Peter Ustinov.

Las numerosas complicaciones, de carácter técnico, que conlleva todo musical en su noche de estreno, se salvaron en gran parte y al finalizar el espectáculo Gurruchaga, desde la seguridad del que se acababa de marcar uno de los éxitos más importantes de su carrera, se mostraba pletórico. La música, muy elogiada por los espectadores, y ofrecida en directo por la orquesta Mondragón con su guitarrista-actor Toni Carmona al frente y Michele McCain en el papel de una Popea oronda y perversa, está compuesta por 14 canciones, con letras de Moncho Alpuente, Amezúa, Cánovas y Víctor Manuel.

Chávarri, más conocido como realizador cinematográfico, aunque ya ha dirigido cinco obras de teatro, dejó claro que aunque él figure como director hay otros tres que han hecho este trabajo junto con él: el coreógrafo Osky Pimentel y los directores musicales.

Entre los nuevos fichajes todo el mundo destacaba el trabajo de Sonia Terol, en el papel de Ligia. Su seductor partenaire escénico, Marco Vinicio, lo interpreta Jacobo Dicenta, miembro de la importante saga de actores.

Con este montaje, que permanecerá en el Teatro Romano hasta el día diez, el Festival de Teatro Clásico de Mérida clausura su 43ª edición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de agosto de 1997