Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
DESAFIO TERRORISTA

Solidaridad, en toda España

La velas no sólo estuvieron encendidas en Ermua. Varias decenas de jóvenes mantuvieron la misma actitud toda la noche en la Puerta del Sol, en Madrid, pomo el penúltimo intento para pedir a ETA que respetara la vida de Miguel Ángel Blanco. Fue una de las muchas respuestas que encontró el desesperado llamamiento de Mari Mar Blanco a sus vecinos de Ermua, a los ciudadanos de Euskadi y a los de toda España para que encendieran velas "para dar luz a la oscuridad" que estaba viviendo su hermano.Las velas empezaron a acumularse inmediatamente después de que terminara la manifestación convocada a las ocho de la tarde, a la que asistieron unas 50.000 personas y en la que los aplausos rubricaron la afirmación de Iñaki Gabilondo de que "Miguel Ángel no está solo; ETA, sí".

Cuando concluyó la manifestación, permanecieron en la plaza cientos de personas que encendieron velas y formaron un collage con un gran lazo azul que rodeó la bandera española y la ikurriña. El collage, con la leyenda "Miguel Ángel a casa, ahora", estaba escrito en castellano y en euskera, realizado con ceras y témperas, y alrededor estaban escritas otras expresiones vindicativas contra ETA: "¡Basta ya!", "¡libertad!", "¡paz!"

Miembros de la asociación Jóvenes contra la Intolerancia permanecieron encerrados toda la noche en la iglesia de Nuestra Señora de Atocha, donde además recogieron varios miles de firmas en favor de la liberación de Miguel Ángel.

Cientos de militantes y simpatizantes de Nuevas Generaciones (NNGG), organización juvenil del Partido Popular a la que pertenece Miguel Ángel Blanco, permanecieron asimismo encerrados toda la noche en numerosas sedes locales y provinciales.

En el madrileño barrio de Argüelles, en una zona habitual de concurrencia de jóvenes los viernes por la noche, se produjo una concentración espontánea, en torno a la una de la madrugada, con cerca de un millar de personas.

En Algeciras (Cádiz), un centenar de vecinos se congregaron en la Plaza Alta y permanecieron media hora con velas encendidas para expresar su solidaridad con el secuestrado. En Sesma (Navarra), los habitantes de la localidad mantuvieron también a lo largo de la noche velas encendidas.

En Barcelona, en la plaza de Sant Jaume lucía ayer por la mañana un gran lazo azul teñido con manos pintadas de blanco y una circunferencia con velas encendidas para reclamar que Miguel Ángel Blanco fuera puesto en libertad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 1997