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Jerezano, que torea hoy en Las Ventas, reclama más apertura en las ferias

Luis Parra Jerezano, que torea hoy en Las Ventas, no actuaba en el citado coso desde la pasada Feria de Otoño y reclama una mayor apertura en el carrusel de las grandes ferias que copan las denominadas figuras del toreo. Alternará con Fernando Cámara y Cristo González en la lidia de seis toros de Joaquín Moreno Silva. La corrida empieza a las siete de la tarde."Los carteles actuales se basan en dos o tres toreros que copan todas las ferias", dice Jerezano, que asegura no hablar con resentimiento. "El público necesita variedad. Si a una persona le das jamón todos los días, por muy bueno que éste sea, acaba hastiándose. Alguna vez le apetecerá lentejas", manifiesta el torero en alusión a sus compañeros Joselito, Ponce y Rivera Ordóñez. "Serán muy buenos toreros, pero ya cansan a la gente. A estas alturas de la temporada levantan el pie del acelerador y se ponen en plan pasivo. La prueba está en que sólo un torero joven, con ganas de comerse el mundo, como José Tomás, ha conseguido abrir la puerta grande de Las Ventas".

Jerezano, de 29 años, tomó la alternativa en su ciudad natal, Jerez de la Frontera (Cádiz) el año 1987, y desde entonces se ha prodigado poco por los ruedos. "Me doctoré con 17 años, pero en esta profesión ya he perdido la noción de la realidad. O toreas mucho y te llaman figura aunque no lo seas, o te lías a montar corridas y empeñas hasta el alma. Yo soy de esos toreros que se pasan la vida esperando un. toro en Madrid o en Sevilla, para encauzar la temporada".

El matador gaditano toreó dos tardes en Madrid la pasada temporada; una en el mes de agosto, donde triunfó y se llevó una cornada, y otra en la Feria de Otoño.

Tiempos mejores

"Tras mi primera actuación creí que después de haber cortado una oreja y haber sufrido un percance grave, me vería incluido en alguna corrida, pero mi triunfo no sirvió de nada salvo para repetirme en Madrid, donde el ganado no colaboró. Esto es tremendo", asegura el torero, que se encuentra sin apoderado. "Habrá que esperar a tiempos mejores. La esperanza no la pierdo y soy consciente de que sólo soy una mosca que revolotea sobre el gran pastel. Espero con ansia el momento del triunfo y sé que cuando llegue sabré saborearlo porque gozo de una madurez plena y absoluta", afirma Luis Parra, que sólo ha toreado seis vacas desde su última actuación venteña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de julio de 1997