Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Papa clama ante 200.000 fieles contra la vergüenza de la "geografia del hambre"

"La tierra es capaz de dar de comer a todos", gritó ayer el Papa antes de denunciar la vergüenza de "la geografía del hambre" durante la misa que clausuró el Congreso Eucarístico de Wroclaw (sureste de Polonia). En el segundo día de su visita, Juan Pablo II aseguró que la Iglesia no coarta las libertades.De forma inesperada para los 200.000 fieles polacos, que se

reunieron ayer en Wroclaw pese a la lluvia y una temperatura de 8º C, el Papa se centró en el tema del hambre. "Sepamos compartir el pan", gritó Juan Pablo II a los polacos y a los peregrinos de 84 países que había llegado al Congreso Eucarístico."Debemos abrir nuestros, corazones a todos aquellos que sufren la miseria. Hay que tenderles una mano en un gesto fraterno de ayuda", emplazaba el Papa que recordó ayer la vergüenza de la "geografía del hambre". "El drama del hambre es una gran acusación y un gran reto", afirmó el Pontífice y llamó a "hacer un examen de conciencia, a la justicia social y a la solidaridad humana básica".

El Papa dedicó otra parte de su homilía a los polacos y centroeuropeos presentes para hablarles de la libertad. Se opuso tajantemente a la tesis de que la Iglesia sea enemiga de la las libertades. "En una situación en que en la esfera moral reina el caos y el desorden, muere la libertad y el hombre libre se convierte paulatinamente en un esclavo de las pasiones, instintos y seudovalores", subrayó el Papa polaco.

El Papa se mostró ayer en mejor forma física que la víspera, cuando inició la más larga de sus peregrinaciones a Polonia, que durará 11 días y que se interpreta como un viaje de despedida de la patria. El sábado se saltó tres párrafos de la homilía pronunciada durante una misa ecuménica. Pero ayer estuvo en buena forma y de buen humor. "Todavía estoy vivo y cumplo 77 años", bromeó en un momento ante la multitud.

El viaje transcurre sin mayores incidentes, pero en medio de xtremas medidas de seguridad. En la Operación Perla de proteción del Pontífice participan 33.000 policías uniformados, varios centenares de agentes de paisano y francotiradores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 1997