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Cuatro cabezas rapadas, detenidos por apalear a un joven por su "pelo largo"

"¡A ése, que lleva el pelo largo!". Este grito fue la única explicación que la madrugada del pasado 3 de mayo recibió Ricardo, de 22 años, antes de rodar por el suelo y verse rodeado por cuatro cabezas rapadas que no paraban de propinarle patadas y puñetazos -con puño de hierro-. La agresión fue cometida en los bajos de Aurrerá (Argüelles), la misma zona caliente donde el pasado viernes, creyéndose impunes, fueron detenidos los supuestos agresores. En su declaración ante la policía, un rapado justificó la paliza porque Ricardo era un guarro, es decir, un joven de pelo largo.

Entre los miles de jóvenes que acuden a los bajos de Aurrerá en fin de semana han reaparecido, como hace dos años, los temibles cabezas rapadas. Se trata de bandas de ideología neonazi cuya principal enseña es el culto a la violencia. Resultado de este regreso ha sido la paliza recibida por Ricardo, pero también un aumento de la tensión en los locales que, a veces, desemboca en reyertas multitudinarias como la que se desencadenó el pasado fin de semana entre dos pandillas -20 jóvenes- en la discoteca Yes, en el número 20 de la calle de Gaztambide. A causa de esta pelea, dos personas requirieron atención hospitalaria.Más grave fue el caso de Ricardo. Según la Jefatura Superior de Policía, los hechos ocurrieron sobre las 2.30 del sábado 3 de mayo. El joven se encontraba con unos amigos en la calle cuando los cabezas rapadas, por sorpresa, le atacaron. Uno de los agresores, supuestamente Guillermo T. G., de 18 años, blandía un mosquetón de escalada como puño americano. Y con ese objeto le empezó a golpear en la cara a Ricardo. Tal fue la saña con la que le machacaba que, siempre según la policía, "sus propios amigos y participantes en la agresión tuvieron que sujetarle y llevárselo por temor a que acabara con su vida".

Instantes después, los rapados huyeron en direcciones opuestas. Se encontraron más tarde en un punto preestablecido y abandonaron la zona en el coche de Guillermo.

Ricardo, entretanto, fue ingresado en el hospital Clínico. Sufría fracturas en la nariz y en la región orbital. Su estado era grave. Aún sigue en tratamiento médico.

El caso pasó a manos de la comisaría de Chamberí. Gracias a los testigos, los agentes consiguieron identificar a César F. L., de 20 años. El pasado viernes fue detenido, junto a su pandilla -Guillermo, Jaime L. S. y Pedro H. G., ambos de 17 años-, en los bajos de Aurrerá. Al ser arrestado, Guillermo llevaba un mosquetón y una navaja de mariposa.

César ha reconocido su implicación en la paliza. En su relato señaló que la noche de la agresión se encontraba en un bar con los otros implicados cuando uno de ellos, al volver de la calle, les dijo que fuera había unos guarros. Dicho y hecho. La banda salió y apaleó a Ricardo por su melena. Ningún detenido tiene antecedentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de mayo de 1997

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  • La paliza fue propinada en la zona de los bajos de Aurrerá