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Bruselas admite su impotencia para evitar los ataques

El comisario europeo Mario Monti, encargado del mercado interior, reconoció ayer que la Comisión no cuenta con mecanismos eficaces para evitar actos como los ataques a los camiones españoles que transportan productos agrícolas ocurridos esta semana en Francia.En una conferencia de prensa posterior a la reunión que mantuvo en Madrid con representantes de la CEOE, Monti condenó estos actos vandálicos y aprovechó para defender su plan de acción para el mercado único que, entre otras cosas, defiende la adopción de nuevos instrumentos para mejorar y acelerar el cumplimiento de las leyes comunitarias por parte de los Estados miembros.

El comisario dijo que Bruselas está ejerciendo "toda la presión posible" sobre Francia para evitar este tipo de actos y recordó que son los Estados miembros los responsables de garantizar que el derecho de la libre circulación de mercancías se cumple en su territorio. Añadió que la Comisión está analizando la actuación de las autoridades francesas en el conflicto para ver si hay motivos que justifiquen la apertura de un expediente de infracción. Monti explicó, no obstante, que este proceso es lento y costoso" y que la imposición de sanciones "puede tardar años en decidirse".

Instó a los Quince a aprovechar la Conferencia Intergubernamental, en la que se están revisando las instituciones comunitarias y el Tratado de Maastricht, para introducir estas modificaciones. Según los datos de la Comisión, los procedimientos por infracciones a las normas del mercado único aumentaron un 30% en 1996 con respecto al año anterior. Monti destacó que este dato refuerza la necesidad de acciones concretas para asegurar el pleno funcionamiento del mercado único.

Impuestos sobre la energía

Durante su reunión con el comisario, la CEOE expresó su preocupación por los efectos que tendrá en las empresas españolas la reestructuración de la fiscalidad sobre los productos energéticos. Monti es partidario de aplicar una imposición mínima a todos los productos energéticos y no sólo a los hidrocarburos, lo que supondrá un aumento de la fiscalidad. La CEOE cree que esta medida perjudicará a las empresas europeas, que ya soportan costes más altos, y considera irrealizable la promesa de Monti de compensar este aumento de impuestos sobre los productos energéticos con una disminución de las cotizaciones sociales.Monti habló de la polémica desatada en tomo al decreto ley sobre la televisión digital aprobado recientemente en el Parlamento español. Insistió en que la normativa presenta algunos problemas y dijo que tendrá que modificarse incluso si hay pacto entre los dos operadores que competirán en España, Canal Digital y Vía Digital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 1997