La reelección de Cardoso peligra por un escándalo de corrupción en Brasil

Una denuncia de corrupción publicada en la prensa brasileña sacude como un terremoto al Gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso, hundiendo las cotizaciones bursátiles y amenazando la posibilidad de que el jefe de Estado se presente a un segundo mandato presidencial en los comicios del año próximo. El influyente diario Folha de Sâo Paulo denunció ayer que cinco diputados vendieron por 200.000 dólares (29 millones de pesetas) su voto a favor de la enmienda constitucional que permitiría la reelección del mandatario.

El periódico había revelado que tenía en su poder una cinta con la grabación de conversaciones telefónicas en las que el diputado Ronivon Santiago le contaba a un amigo que recibió el dinero a cambio de su voto. En la conversación, el diputado acusaba del soborno a los gobernadores de los Estados de Acre, Orleir Cameli, y de Amazonas, Amazonino Mendes. Cuando el Gobierno parecía haber quedado a salvo de las acusaciones, Folha de Sâo Paulo publicó ayer un nuevo reportaje con el contenido de una nueva cinta en la que otro diputado, Joâo Maia, afirma que el dinero fue entregado por un cierto "Serâo", presuntamente el ministro de Comunicaciones, Sergio Motta. Este es un anti guo amigo personal de Cardoso y con frecuencia actúa como su portavoz informal, por lo que la nueva denuncia salpica al Gobierno.

Al conocerse las acusaciones contra el ministro, las bolsas de Río de Janeiro y de Sâo Paulo operaron a la baja, mientras los bonos brasileños caían en el mercado neoyorquino. En Sâo Paulo, un analista del mercado de capitales comentaba que Ios inversores están preocupados porque todavía no se sabe a ciencia cierta cuál será el impacto de este nuevo escándalo que afecta a Cardoso".

El mandatario pidió al Congreso que investigue a fondo las denuncias. El portavoz presidencial, Sergio Amaral, aseguró que Cardoso "nunca tuvo el menor conocimiento de tales irregularidades, pero considera que la denuncia es de extrema gravedad".

Aunque el Gobierno logre aislar el, foco de las denuncias y salir indemne de las acusaciones, se teme que este caso acapare por completo la actividad parlamentaria, impidiendo la votación de importantes proyectos y enmiendas constitucionales tendentes a la reforma del Estado. El líder izquierdista Luis Inacio Lula da Silva, que disputó la presidencia a Cardoso en 1994, propone anular la votación de la Cámara de Diputados en la que se aprobó la reelección. "Siempre sospeché que había un grupo que hacía del Congreso un gran negocio", declaró Lula, uno de los candidatos más problables de la oposición para las presidenciales.

Varios juristas y un ministro de la Corte Suprema coincidieron ayer en que no habría lugar a esa anulación, ya que la enmienda que permite la reelección fue aprobada por 28 votos de diferencia mientras que los implicados en el escándalo son apenas cinco diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de mayo de 1997.

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