Yeltsin anuncia ante Kohl que firmará el acuerdo con la OTAN el 27 de mayo

Rusia y la OTAN firmarán el acuerdo de cooperación el próximo 27 de mayo en París, según afirmó el presidente ruso, Borís Yeltsin, tras entrevistarse ayer con el canciller alemán, Helmut Kohl, en la ciudad balneario alemana de Baden Baden. Más prudente se mostró Kohl, al estimar que el 90% del texto ya está listo, si bien lo que resta por ultimar entraña, a su juicio, muchas dificultades. Las manifestaciones de Yeltsin fueron percibidas en la sede de la OTAN, como "un buen signo", aunque a la espera de su "traducción práctica".

Tras señalar que "siempre hubo diferencias de operaciones", el canciller federal manifestó su seguridad de que "con buena voluntad" se superarán los problemas y se cerrará un compromiso antes de la cumbre de la OTAN en Madrid, prevista para julio. "No queremos crear nuevos fosos", entre los bloques, sino "establecer todos los puentes que sean posibles. Así de sencillo", dijo Kohl.Yeltsin, que apareció muy pálido, pero con bastante seguridad, en sus declaraciones ante la prensa, advirtió que el tratado con la OTAN contendrá "un mecanismo de consulta regular y vinculante para todos los países, incluida Rusia", y que se exigirá a la Alianza Atlántica que "no estacione tropas, no sólo con armas nucleares, sino también convencionales" en los territorios de los nuevos Estados miembros. El presidente de Rusia precisó que Alemania había comprendido las dificultades de su país para aceptar la ampliación de la OTAN: "Mi amigo, Helmut Kohl, ha apoyado la línea que yo defendí en Helsinki ante el presidente Clinton".

Para los responsables de la Alianza, las negociaciones del Acta bilateral atraviesan un momento delicado. "Todavía están en un punto dificil", comentó un alto funcionario en Bruselas. El secretario general de la OTAN, Javier Solana disuadió el pasado martes al ministro de Exteriores ruso, Yevgueni Primakov, de dar marcha atrás en los cuatro capítulos acordados (principios políticos, áreas de cooperación ... ) pero no se avanzó en los aspectos militares del pacto. "Son ellos quienes ahora deben mover ficha", indicó un responsable de la Alianza.

Y es que "no hay posibilidad de nuevas concesiones militares a Rusia", como advirtió ayer un alto cargo militar de la OTAN en Bruselas. "Nos gustaría que Moscú nos ofreciera las mismas garantías de seguridad que nosotros les ofrecemos". Se refería sobre todo al deseo aliado de que Rusia ejerza un control más estricto de su arsenal nuclear.

En las conversaciones que Yeltsin y Kohl mantuvieron ambos líderes en Baden Baden se trataron también aspectos económicos y de relaciones bilaterales, que ambos políticos calificaron de excelentes. Pero sobre el conflicto que Rusia y Alemania han mantenido durante los últimos tres años por el llamado "botín de guerra" de obras de arte hubo más anécdotas que resultados. Yeltsin llegó a Alemania con una voluminosa carpeta. No era un cuadro, como muchos esperaban, ni siquiera la relación de bienes que fueron llevados a Rusia por el Ejército Rojo en la II Guerra Mundial, y que nunca fueron devueltos. Lo que traía Yeltsin en su equipaje eran los archivos del político alemán de origen judío, Walther Rathenau, quien llegó a ocupar la cartera de Exteriores en el Gobierno de Joseph Wirth, durante la República de Weimar. Rathenau fue asesinado por ultraderechistas en 1929 y sus archivos fueron incautados por la Gestapo en 1939.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de abril de 1997.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50