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La primera mujer astronauta rusa fue forzada a engendrar un hijo

El médico de Gagarin dice que el experimento fue inhumano

La hija que tuvo Valentina Tereshkova -la primera mujer lanzada al espacio, tras su breve y única misión espacial en 1963, en la que voló sola- con su colega y mando Andrián Nikoláyev no fue procreada voluntariamente, sino como resultado de una orden recibida en el marco de los experimentos biológicos que se realizaban en la Unión Soviética, ha afirmado Vitali Volóvich, médico de Yuri Gagarin.

"Daba lástima mirar a Valentina y Andrián después de que ella y su marido recibieron la orden de tener un hijo", recuerda Volóvich. "El experimento era inhumano, ¿pero a quién le importaba entonces el hombre? En esos tiempos comenzaban a pensar en las colonias espaciales", señala el famoso doctor en las páginas del suplemento semanal del diario Komsomólskaya Pravda.Los primeros experimentos de hijos espaciales fueron hechos con los perros Ugolok, Belka y Strelka que habían volado al espacio, y sus resultados fueron desastrosos, según el doctor, de ahí el miedo que sintieron Tereshkova y Nikoláyev, que se habían casado ese mismo año, al recibir la inhumana orden.

Los cachorros que parieron los perros astronautas nacieron ciegos, y uno, sin una pata. Todos murieron al poco tiempo, salvo un hijo de Belka y Ugolok.

El miedo de los astronautas se debía no sólo a los resultados negativos obtenidos en los perros, sino a que después del viaje al espacio de Tereshkova, realizado en junio de 1963 en la nave Vostok-6, surgieron una serie de complicaciones médicas, siempre según este médico, que afirma que el organismo femenino soporta con muchas más dificultades que el masculino los vuelos espaciales, a pesar de que Tereshkova sólo estuvo 70 horas en el espacio. Por ejemplo, señala, que la pérdida de calcio la recuperaban los astronautas en 10-12 días mientras Tereshkova no pudo ponerse de pie durante cerca de un mes. En opinión de Volóvich, Tereshkova, de 60 años, no se ha podido recuperar del todo y vive bajo la constante amenaza de sufrir una hemorragia o quebrarse un pie por cualquier cosa.

El embarazo de Tereshkova transcurrió con dificultad y casi todo el tiempo tuvo que permanecer hospitalizada, sigue contando el médico. "El parto tampoco fue fácil, pero todos respiraron con alivio al ver que había nacido una niña normal, aunque era débil y muy pequeña", según Volóvich. Al principio Elena, como bautizaron a la niña, "no podía comer, y la tenían que alimentar artificialmente". Hasta los cinco años vivió bajo el constante control de los médicos y cómo vive ahora "es un secreto de estado", afirma Volóvich.

En general, los primeros astronautas sufrían de una serie de complicaciones después de sus vuelos, según Volóvich. Gagarin, por ejemplo, no se orientaba en el espacio y en el tiempo; no pudo recordar la fecha ni el día en que estaba y se le olvidó el nombre de Koroliov, el diseñador jefe de la nave espacial; además, de ser comunicativo y alegre, se volvió triste y callado.

El delirar era frecuente entre los astronautas -asegura VolóvIch- y hubo algunos que relataban maravillosos cuentos de encuentros con extraterrestres, a quienes después, una vez recuperados completamente, olvidaban para siempre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de abril de 1997