El jefe de la policía de Fuenlabrada declara ante el juez por prevaricación

El suboficial jefe de la Policía Local de Fuenlabrada (64.000 habitantes), Jesús Sánchez Gómez, declara esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 5 de la ciudad por un presunto delito de prevaricación. En el auto, dictado por el magistrado Angel José Lera, se reconoce que pudo, incurrir el año pasado en ese delito (dictar una norma a sabiendas de que es injusta) al ordenar a sus subordinados que no sancionaran a los automóviles aparcados en puntos que entorpecían los pasos de bomberos de la ciudad.

Todo arranca de una circular interna firmada por Jesús Sánchez el 22 de febrero de 1996. En ella se recogía que, "siguiendo una campaña de información al vecindario", los agentes debían colocar un talonario de aviso en los coches estacionados en los pasos de bomberos. Pero también abstenerse de sancionar, "salvo causa mayor, valorada por el respectivo jefe de servicio", decía el documento. El sargento Rodríguez Martín, jefe en el turno de noche por aquellas fechas, decidió desoír este mandato por considerarlo "innecesario", "contrario a las normas del tráfico y la seguridad vial" y "carente de lógica profesional", como expuso por escrito al alcalde y al concejal de Seguridad. Dos cabos del cuerpo, Rosa María Cuevas y Francisco Rodríguez López, se alinearon con sus tesis y animaron a los agentes a seguir denunciando con normalidad a los coches que entorpecían los pasos reservados. Los tres díscolos son afiliados a Comisiones Obreras, sindicato que desde hace años mantiene muy serias divergencias con el ejecutivo local socialista.

La reacción del regidor fuenlabreño, José Quintana, fue muy severa para con los mandos policiales rebeldes. Tras abrir expediente a los tres, Quintana hizo público el 31 de julio un decreto por el que se suspende al sargento Rodríguez con seis años de empleo y sueldo: cuatro por falta muy grave de "desobediencia a las legítimas órdenes de los mandos" y dos por "falta de respeto y consideración hacia su superior". A los cabos Rodríguez López y Cuevas les correspondieron cuatro y tres años de sanción, respectivamente.

Sin embargo, el juez Ángel José Lera ha entendido que la controvertida circular de Jesús Sánchez "podría ser constitutiva de un delito de prevaricación". Y argumenta: "Ha dado orden de no denunciar una infracción de tráfico, salvo causa mayor, convirtiendo de este modo una actividad reglada, en discrecional". El sargento querellante extendió su denuncia por supuesta prevaricación sobre la persona del alcalde, pero en este caso no se ha salido con la suya.

Luis Gómez Cano, secretario general de CC OO en Fuenlabrada, explicó ayer que el PSOE, "por esa paranoia que produce el poder", pensó que los agentes afiliados al sindicato querían perjudicar a su partido incrementando las sanciones justo antes de las elecciones generales del 3 de marzo. "Eso es absolutamente falso", enfatizó Gómez Cano. "Falso y ridículo, porque por dificultar el acceso a los pasos de bomberos se venían imponiendo 75 multas al mes, y eso resulta irrelevante desde una perspectiva electoral".

El sargento José Manuel Rodríguez Martín pretende que su suspensión del servicio sea revocada. Argumenta que un mandato no debe ser cumplido "cuando infrinja manifiesta, clara y terminantemente un precepto de la Constitución o las leyes", según recoge la propia Ley de Coordinación de Policías Locales. Curiosamente, la polémica orden que da licencia a los coches para ocupar un paso de bomberos continúa 13 meses después en pleno vigor: la circular era válida "hasta nueva orden", y ésta no se ha producido en ningún momento.

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