Emilio Azcárraga, deja Televisa, en manos de una presidencia bicéfala

El grupo perdió 11.000 millones de pesetas en 1996

El todopoderoso magnate de la televisión mexicana, Emilio Azcárraga Milmo, de 66 años, hizo pública en la noche del lunes su renuncia a la presidencia del Grupo Televisa, después de tres décadas al frente del consorcio. Su hijo, Emilio Azcárraga Jean, de 28 años, hereda el cargo, mientras el hasta ahora vicepresidente, Guillermo Cañedo, será presidente del Consejo de Administración. En una retransmisión desde Los Ángeles, donde recibe atención médica, el empresario, con aspecto cansado y voz débil, indicó que "esos dos puestos son básicos para la operación de nuestro sistema".

Desde los primeros anuncios del retiro de Azcárraga, hace dos semanas, las acciones del consorcio han perdido en México un 11,6%. A lo largo del mes de febrero, la cotización de Televisa en Nueva York ha descendido también, aunque en menor proporción."Estamos un poco fatigados. Los retos que vienen necesitan sangre joven, agresiva. Y espero que inteligente. Ha llegado el momento de que Televisa se renueve". Emilio Azcárraga justificaba así la decisión de traspasar a su hijo, tal y como su padre hizo con él, la empresa de su vida, el mayor consorcio de comunicación de habla española.

El anuncio se produjo durante el programa24 horas, estandarte informativo de Televisa y uno de los pilares del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el poder desde 1929. Todo quedó en familia. Allí estaban El Tigre Azcárraga, con su inconfundible mechón blanco, escoltado por su hijo y por Guillermo Cañedo White.

Azcárraga aseguró que no se, retira: en adelante se dedicará a su auténtica pasión, el negocio de la comunicación vía satélite, en el que no descarta buscar otros socios. El magnate parecía cansado. La voz le temblaba. El consorcio ha guardado mutismo sobre su salud, si bien los rumores se dispararon desde que el pasado 18 de febrero acudiera a Los Angeles (Estados Unidos) para recibir tratamiento médico. Fuentes de la empresa indican que Azcárraga sufre una dolencia cardiaca. El lunes, los rumores de que El Tigre dejaría el cargo llevaron a los inversores a reducir al mínimo sus transacciones. Televisa se anotó nuevas pérdidas.

El anuncio del traspaso de poderes coincidió además con la publicación de los resultados financieros del grupo en 1996, que reflejan una perdida neta de 598,5 millones de pesos (poco más de 11.000 millones de pesetas),debido a mayores costos financieros y a partidas extraordinarias.

Según el último informe de la revista Forbes, Azcárraga tiene una fortuna de 2.000 millones de dólares, lo que le sitúa como el tercer hombre más rico de México.

Durante el anuncio de su retirada, el empresario recordó la filosofía de Televisa: el entretenimiento de "las clases medias, medias bajas y populares". Sus herederos continuarán la misión tradicional de la empresa y seguirán proporcionando diversión "a la clase modesta jodida", como dijo El Tigre en una ocasión. Pero tratarán de no perder el tren del futuro. El negocio, aseguró Guillermo Cañedo White, está en la televisión de pago. En España, Televisa participa en DTD, la empresa de televisión de pago promovida por, el Gobierno de Aznar.

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