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La Duma exige un informe de la salud de Yeltsin

Los diputados rusos dieron marcha atrás ayer y rechazaron la resolución por la que destituían a Borís Yeltsin debido a su mala salud, cuyo texto habían aprobado "en principio" hace más de tres semanas. En su lugar, la Duma Estatal pidió al Ministerio de Sanidad y a los médicos que le tratan que le presenten por escrito un detallado informe sobre el estado de salud del presidente. El cambio de tono en sus exigencias fue recibido con satisfacción en el Kremlin. Serguéi Yastrzhembski, portavoz presidencial, dijo que esta petición parlamentaría es "normal" y que se encuadra en la política de apertura informativa que actualmente se aplica con respecto al enfermo Yeltsin.

, Hasta el año pasado, es decir, antes de que Yastrzhembski se hiciera cargo de la secretaría de prensa de la presidencia, la vida privada y la salud de los líderes rusos era un tema tabú. "La información que piden los diputados puede ser presentada y seguramente les será dada. No pienso que esto sea un problema", señaló Yastrzhembski.El rechazo de la dura resolución que propiciaba el comunista Víktor Iliujin, jefe del Comité de Seguridad de la Duma, no significa, sin embargo, que la oposición piense que Yeltsin puede continuar al frente del país. Guennadi Ziugánov, líder del Partido Comunista y de la Unión de Fuerzas Popular-Patrióticas, propuso ayer a sus correlegionarios un programa de ocho puntos para el futuro próximo. El primero de ellos consiste en "hacer volver el poder al campo constitucional", para lo cual "Yeltsin debería renunciar a su cargo de presidente" y, como estipula la Constitución, entregar temporalmente las riendas del país al primer ministro, quien está obligado a llamar a elecciones anticipadas.

Pero no sólo la oposición piensa en nuevos comicios. De creer al semanario Vek, fuentes del entorno de Yeltsin dicen que el presidente tiene intenciones de anunciar en abril que dimitirá en septiembre de su cargo por razones de salud. El sentido de esta jugada es ganar tiempo: la Constitución exige que el primer ministro convoque elecciones presidenciales en el plazo de tres meses después de asumir interinamente la jefatura del Estado, lo que es demasiado poco para lograr convencer al electorado de que vote por el nuevo candidato del Kremlin. Pero con la fórmula expuesta se consigue alargar la campaña a nueve meses.

Mientras tanto, a juzgar por la apretada agenda de Yeltsin, su salud parece estar en vías de franca recuperación. El presidente hizo ayer una alocución radiofónica en la que se pronunció en contra de reformar la Constitución, como piden la oposición y algunos de sus aliados, por considerarlo "prematuro" e "imprudente".

Una de las reformas que se barajaban en los pasillos parlamentarios era la de establecer que el primer ministro no asuma interinamente por tres meses la jefatura del Estado, sino que lo haga hasta el fin del mandato del presidente de turno, en este caso hasta el año 2000.

En su mensaje de radio, que duro seis minutos, Yeltsin también habló de la necesidad de "mantener el diálogo" con "el poder legítimamente elegido de Chechenia". Al mismo tiempo, el líder ruso encargó a una comisión encabezada por el secretario del Consejo de Seguridad, Iván Ribkin, que prepare "antes del 31 de marzo un proyecto de tratado para delimitar las facultades entre el Centro Federal y Chechenia". El presidente ruso criticó también a algunos ministros por hacer declaraciones "alarmistas" sobre un supuesto recorte de las pensiones, un tema muy delicado hoy en Rusia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de febrero de 1997

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