El Gobierno vasco renuncia a construir la planta de regasificación en Bilbao

El Gobierno vasco ha decidido congelar su firme apuesta por la construcción de una planta de regasificación en el puerto de Bilbao al entender ahora que no es rentable y que, al existir una planta de almacenaje en la antigua explotación de gas La Gaviota, la comunidad vasca no estaría ya en cola de red. Según fuentes del Ejecutivo, esta planta tiene una capacidad de almacenamiento similar al consumo energético de España durante tres meses.

, La planta regasificadora enfrentó a las Administraciones central y vasca en varias ocasiones, la última en 1995. Mientras los responsables vascos entendían el proyecto como necesario para garantizar el suministro energético, la Administración central lo consideraba innecesario y fuera de su competencia.En la revisión del plan 3E-2000 realizada por el departamento que dirige el consejero de Industria del Ejecutivo autónomo, Javier Retegui, se reitera la apuesta por la construcción de una planta de ciclo combinado en el actual enclave de la central de Lemóniz -30.000 millones de inversión-, y por el proyecto de la planta de cracking de Petronor (inversión de 120.000 millones). El objetivo del plan 3E-2005 sería alcanzar el 80% de autoabastecimiento de energía eléctrica frente al 20% actual. La previsión de consumo eléctrico para la comunidad autónoma vasca se sitúa en el 2005 en 16.000 gigawatios (GW) a la hora, frente a los 13.600 GW actuales, de los que más de 10.000 son importados.

El Ejecutivo que preside José Antonio Ardanza no ha ocultado nunca su interés por dar una salida a la planta nuclear de Lemóniz, situada en la cala vizcaína de Basordas. De hecho, antes de que los socialistas abandonaran el Gobierno, ambas administraciones lograron un principio de acuerdo para el aprovechamiento de las infraestructuras de la central y convertirla en una central de ciclo combinado alimentada por gas. Iberdrola, propietaria de las instalaciones de la central, solicitó a finales del pasado año al Ministerio de Industria que la Administración catalogara Lemoniz, cuyo paron se ha financiado vía tarifa, como "emplazamiento energético en reserva durante otros10 años más" según han indicado fuentes del departamento de Industria.

La segunda pata del nuevo plan energético vasco es la construcción de una planta en la refinería de Petronor para aprovechar los residuos del cracking del petróleo y convertirlos en gas para producir luego electricidad. El proyecto, qué entraría en funcionamiento en el 2002, requiere una inversión superior a los 120.000 millones de pesetas, y contará con la participación de Repsol, Gas Natural e Iberdrola, junto a otro socio tecnológico, según ha anunciado el presidente de Repsol, Alfonso Cortina.

La tercera pata sería la construcción de dos plantas incineradoras en Vizcaya por parte de la empresa Zabalgarbi y, finalmente, el capítulo de energías renovables con una planta de energía eólica en Álava con una inversión cercana a los 3.400 millones.

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