Sobredosis de espera
El concierto de El Fantástico Hombre Bala anunciado para las diez de la noche comenzó a las 0. 30. Con esta premisa resulta fácil suponer que la energía y el interés del público se encontrara en estado confuso y con principio de sobredosis de espera. Pero el público es clemente y aguantó la llegada de la banda sin rechistar.El quinteto barcelonés venía a presentar su segundo trabajo, Estigmas, tocado en su esencia y forma por bandas foráneas como Pearl Jam o Living Color, influencias notables que pesan en sus composiciones, pero a las que El Fantástico Hombre Bala agrega su propia calidad como músicos. Nada nuevo bajo el sol del invierno que pueda añadir un interés especial; el trabajo bien hecho es su mejor apuesta: un combinado que une con profesionalidad la pulcra y enérgica voz de Morti con la buena interpretación del resto de los músicos a través de mensajes que pueden resultar empalagosos y manidos, pero que siempre tienen orejas de destino.
El Fantástico Hombre Bala
Charly Sardá (batería), S. Delaware (guitarra), Morti (voz), Dan¡ Baraldés (guitarra), David Martínez (bajo). Entradas: 1.000 pesetas. Sala El Sol. Madrid, 23 de enero.
A pesar de la tardanza de su llegada, El Fantástico Hombre Bala se explayó durante casi dos horas de concierto repasando íntegramente Estigmas y recuperando Tierra de cerdos con la vitalidad y el convencimiento de hacer de su música una propuesta diferente que resultó intensa y perfectamente ejecutada para trasladar la mente a las ceñidas fronteras de su rock.


























































