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El año de las privatizaciones

El afán privatizador del Gobierno de José María Aznar se manifestará con toda su contundencia desde el comienzo mismo de 1997. Con la venta de activos del Estado, el Ejecutivo prevé ingresar, por lo menos, 450.000 millones de pesetas en 1997, según se recoge en los Presupuestos Generales. Sin embargo, la cifra debiera ser muy superior teniendo en cuenta que sólo con la privatización del 20,9% de Telefónica, y al precio actual de las acciones, podría obtener cerca de 600.000 millones de pesetas. Morgan Stanley es el banco extranjero que actuará como coordinador global de la OPV de Telefónica con el apoyo del núcleo estable de accionistas de la compañía: Argentaria, BBV y La Caixa.La oferta pública de venta (OPV) de acciones de Telefónica está prevista para el mes de febrero e inmediatamente después la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) quiere vender su 10% en Repsol. Para ello se servirá del apoyo de BBV Interactivos, Banco Santander Investment y Goldman Sachs.

En marzo o abril se resolverá también el concurso para la venta al sector privado de entre un 60% y un 80% de Retevisión. Los candidatos habrán de pujar con un mínimo de 64.000 millones, equivalentes a los recursos propios con los que nace la, sociedad que está llamada a ser el más firme competidor de Telefónica.

Argentaria y Endesa

El Gobierno quiere vender además el 25% de Argentaria, aunque la colocación de títulos de la corporación bancaria dependerá de los planes de reestructuración de la entidad, del protagonismo que en él vayan tomando sus competidores y de los planes del Ejecutivo para Endesa. La eléctrica pública, en cuya privatización asesora la entidad británica BZW, saldrá a los mercados en tres fases. La primera, del 20%, probablemente en el primer semestre.El Gobierno ha reactivado, además, los contactos para la venta del área de laminación de Inespal, operación de la que se encarga Morgan Stanley. Merrill Lynch, otra entidad estadounidense, tiene el encargo de encontrar comprador para Babcock Willcox, aunque el Gobierno sitúa ésta empresa en el grupo de compañías que necesitan una reestructuración antes de privatizarse. En esa misma situación está Trasmediterránea.

Hasta el momento, el Gobierno se ha desprendido del 3,8% del Estado en Gas Natural, operación que ha reportado unos 37.000 millones de pesetas. También ha dejado Sefanitro en manos de Fertiberia, sociedad controlada por Juan Miguel Villar Mir. Minas de Almagrera se ha vendido a la irlandesa Navam por 446 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de diciembre de 1996