Gran bazar de la solidarldad

El Rastrillo, un mercado a favor de los niños sin hogar, cumple 28 años

Este año la novedad en el Rastrillo es el puesto de la taurina Peña del 7, el de Arabia Saudí y el de Alemania. El resto de las 78 tiendecitas que forman este enorme mercadillo llevan más temporadas. La más veterana, 28, que es la edad del Rastrillo, una iniciativa puesta en marcha por la Asociación Nuevo Futuro, dedicada a Ios niños sin hogar. Así, esta cita es también una manera de ayudar a una obra social mientras se pasea por una inmensidad de objetos de toda clase, época y precio.Las protagonistas del Rastrillo son las antigüedades y los muebles. Porque, como recuerda Carmen Tartier, una de las tres vicepresidentas de Nuevo Futuro, casi todo lo que se pone a la venta son regalos o donaciones de particulares. Hay también objetos en depósito cuyas ganancias se se reparten entre el propietario y el Rastrillo. Los ocho días que dura la cita sirven para dar un hogar a unos cuantos menores. Con las ventas del año pasado, por ejemplo, se abrieron siete hogares entoda España. Unos 2.000 niños viven en casas de esta asociación.

En la Peña del 7 ya había animación a primera hora de la tarde. Porque la diversión es otra de las reinas de la cita. Los del 7, una famosa y conflictiva peña de la plaza de Las Ventas, celebraban ayer una tertulia con Antoñete a ritmos de rumba. Jaleo también hay en El Casinillo: organizan cenas, guateques para pequeños y mayores, comidas y además se juega al mus o al bridge. Las señoras que se ocupan de él consiguen que un restaurante ceda la cena, que una joyería regale aIgo para una rifa, hasta han convencido a una agencia de viajes para que aporte una de sus ofertas. "Llevamos muchos meses moviéndonos", dijo la condesa de Orizaba, al frente de El Casinillo ayer por la tarde. Y Carmen Tartier explicó cómo se consigue organizar semejante tinglado:

"Ciertas señoras de Nuevo Futuro se brindan para llevar un puesto. Y esa señora a su vez busca a amigas que la ayuden".

Hay tómbolas también en el Rastrillo. Una de ellas, La Tómbola de las Antiguas, es muy conocida por sus muñecos vestidos por miembros de la Asociación de Antiguas Alumnas de la Asunción, un colegio de monjas. "Todas las alumnas reúnen premios durante todo el año para esta tómbola", decía una de las que vendían boletos a 200 pesetas.

En el puesto de Arabia Saudí hay alfombras, fundas de almohadón o vasos de té, todo hecho a mano. Cerca hay lámparas de araña, objetos de perfumería, bisutería o muñecas. La oferta es variadísima, porque, como dice Tartier, "la gente regala de todo". Dice también que a última hora comienzan, a llegar actrices o famosos. Y a todos se les pone a hacer algo.

El Rastrillo, en el pabellón número 11 de la Casa de Campo (carretera de Extremadura, km 3,100). Hasta el 1 de diciembre. De 11.00 a 22.00. 500 pesetas.

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