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Masud ataca un paso montañoso a las puertas de Kabul

La diplomacia y la guerra llevan caminos diferentes. Mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU pidió ayer por unanimidad un alto el fuego inmediato, la renuncia al uso de la fuerza, el inicio de un diálogo para la reconciliación y el establecimiento de un Gobierno provisional de coalición en Afganistán, las fuerzas leales al general Ahmed Sha Masud, jefe militar del Gobierno depuesto hace casi cuatro semanas, tratan de hacerse con el control del paso de Khair Khana, que permite el acceso a la capital, Kabul."Tenemos órdenes de avanzar y conquistar el paso", asegura uno de los comandantes de Masud, que tiene su puesto de mando en Husein Kot, a 15 kilómetros al norte de la capital. En las últimas horas, los hombres de Masud han logrado desalojar a los talibanes del lado oeste del paso, pero éste aún se halla en poder de la guerrilla integrista, según los testigos.

Desde el otro lado del frente, en las líneas talibán, se utiliza la artillería como único medio de frenar al León del Panshir. Hay cierta confusión sobre dónde está situado exactamente el frente. Algunos pueblos están ocupados por los dos grupos enfrentados, que luchan dentro de ellos. "Tal vez tomemos Khair Khana esta misma noche [por ayer]", dice seguro de sí mismo el comandante de Masud. El paso es trascendental, pues abre el camino a las colinas que dominan Kabul.

El líder de los talibán, Mohamed Omar, en su primera entrevista desde la toma de Kabul el 27 de septiembre, dijo que sus fuerzas están en las afueras de la capital, defendiendo Kabul. "El Gobierno anterior era ilegal, no era islámico", afirma Omar. El jefe talibán asegura que no se opone a que las mujeres reciban educación. "Es responsabilidad del hombre y de la mujer el tener conocimiento del Islam, nosotros no nos oponemos a eso, pero los ulemas deben establecer los detalles".

Los intentos por negociar un alto el fuego han fracasado, por el momento. Sin embargo, el ministro paquistaní del Interior, Naseerullah, Babar, aseguró ayer que las negociaciones darán pronto su fruto. "Estoy más esperanzado, porque, en principio, todos están de acuerdo", dijo Banar.

El ministro paquistaní destacó la actitud "positiva" del general uzbeko Abdul Rashid Dostum, aliado de Masud en esta ofensiva, cuya respuesta definitiva llegará en las próximas horas.

El compromiso propuesto por Pakistán incluye el intercambio de prisioneros y la formación de una comisión mixta de 12 miembros con todas las facciones. El acuerdo sería firmado bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de octubre de 1996