Erradicar corruptelas
El angustioso problema de la circulación y el estacionamiento en Madrid lo agravan la indisciplina o falta de colaboración de los propios conductores, la necesidad de eliminar espacios por motivos de seguridad, las interminables obras que tanto incordian y las reservas de que, disponen algunos políticos y altos funcionarios.No es razonable ni justo que quienes trabajan en los ministerios, en la Comunidad, en el Ayuntamiento, en cualquier organismo oficial -los importantes, claro, porque los más modestos no suelen disfrutar de ello-, puedan estacionar su vehículo al lado de su puesto de trabajo, gozando así de otro privilegio que se niega al común de los mortales. Las campañas para invitarnos a usar los transportes colectivos deben comenzar por erradicar esas corruptelas.
Deberían estudiarse cuidadosamente las reservas de estacionamiento y eliminar todas las que no sean estrictamente necesarias. Si a un empleado de cualquier empresa privada se le invita -u obliga con sistemas como el de la ORA- a acudir a su trabajo en los transportes públicos, no hay razón alguna, salvo contadísimos casos excepcionales, para que no se mida con la misma vara a los políticos y altos funcionarios por el mero hecho de serlo. Tal medida significaría un paso más para hacer realidad la igualdad a que todos tenemos derecho, según el artículo 14 de nuestra Constitución.-
Archivado En
- Pasajeros
- Opinión
- Nacionalismo
- Autoescuelas
- Ayuntamientos
- Funcionarios
- Comunidades autónomas
- Transporte pasajeros
- Aparcamientos
- Administración local
- Administración autonómica
- Función pública
- Transporte urbano
- Comunidad de Madrid
- Tráfico
- Transporte carretera
- Ideologías
- Gobierno
- Administración Estado
- España
- Política
- Administración pública
- Transporte


























































