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Arias afirma que Cablevisión compete al Gobierno español y no a la Comisión Europea

España abrirá sus telecomunicaciones cuando se resuelvan los confictos con la UE

Cablevisión, la empresa constituida por Telefónica y Sogecable [ésta última gestiona Canal + España] es un asunto que compete al Gobierno español y no a la Comisión Europea, según la posición defendida ayer en Bruselas por el ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado. Sus palabras afectan más al continente que al contenido, ya que un reciente decreto ley impide a Telefónica operar en cable hasta 1998 y existe una decisión judicial -que no es firme- en la misma dirección. Arias explicó ayer al comisario de la competencia, Karel van Miert, la posición sobre Cablevisión y le ofreció adelantar la liberalización de las telecomunicaciones españolas si se resuelven los conflictos con Telefónica.

El ministro defendió ante Van Miert la españolidad de Cablevisión, así como un acuerdo entre Airtel y Telefónica para solventar el conflicto de la segunda licencia de telefonía móvil; y también ofreció un recorte del periodo transitorio para abrir por completo el mercado español de telecomunicaciones -que no cuantificó- si la Comisión aprueba la participación de Telefónica en el consorcio Unisource [formado junto con las compañías de telecomunicaciones de Holanda, Suiza y Suecia].Dio así la vuelta al argumento sostenido hasta ahora por la Comisión Europea, que condiciona la entrada de la compañía española en ese consorcio a que el Gobierno abra las telecomunicaciones el 1 de enero de 1998 y renuncie al periodo transitorio que permite a España aplazar hasta el año 2003 la entrada en vigor de la liberalización total.

En una rueda de prensa posterior a su entrevista con Karel van Miert, Rafael Arias Salgado explicó que la Comisión Europea estudia la legalidad de la constitución de Cablevisión. El argumento formal de Bruselas es que se trata de una concentración a escala europea, dadas las relaciones de Canal + en España y Francia. La objeción real es la oposición de Van Miert a que los monopolios públicos como Telefónica intervengan en el sector del cable.

El ministro dio un amplio rodeo para llegar a esa conclusión: "De lo que se trata es de que el mercado español es parte del mercado europeo, que es la argumentación que hace la Comisión. Y allí donde hay una concentración de empresas con capacidad para desvirtuar una situación de competencia tiene que ser autorizada por la Comisión. Cablevisión lo que ha hecho es ir cumpliendo unas primeras condiciones que la Comisión ha impuesto: ha modificado estatutos; ha sustraído el voto de calidad del presidente; ha introducido una serie de materias cuyas decisiones se toman por mayoría de dos tercios; etcétera, etcétera, para evitar que ese supuesto de concentración de empresas en el ámbito del mercado comunitario pueda distorsionar la situación de competencia".

A juicio del ministro, "la tesis española es que ya no hay concentración de empresas a nivel comunitario, sino que hay concentración de empresas a nivel español. Y además no resulta afectada la situación de competencia en el mercado español porque hay unas limitaciones en el decreto-ley que impiden a las empresas participadas por Telefónica empezar a operar [durante 24 meses o] hasta que haya otro operador de cable en las distintas demarcaciones. Esa es una circunstancia modificativa del fondo, no de la forma", añadió.

Concentración nacional

"Dadas las modificaciones introducidas en la composición de Sosecable yo diría que jurídicamente hoy es un supuesto de concentración nacional de empresas", afirmó explícitamente el ministro de Fomento.Los argumentos de Arias sobre Cablevisión no convencieron a Van Miert. Fuentes de la Comisión señalaron que no es descartable que el comisario abra el expediente definitivo, ahora en fase de información.

Tampoco convenció la tesis de un acuerdo entre Airtel y Telefónica para zanjar la petición de Bruselas de que el primer operador [Telefónica] pague los 84.000 millones que el Gobierno recibió de Airtel por la concesión de la segunda licencia de telefonía móvil. "Un acuerdo así tendríamos que estudiarlo con mucho detenimiento porque no vamos a admitir que constituyan un duopolio", dijeron fuentes de la Comisión.

Tampoco ha agradado en Bruselas la oferta sobre el periodo transitorio: "Telefónica no podrá participar plenamente en Unisource hasta que la liberalización sea plena", insistieron las mismas fuentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de julio de 1996